Dedicado a tod@s l@s niñ@s del mundo

El niño no es una botella que hay que llenar, sino un fuego que es preciso encender (Montaigne)

miércoles, 6 de mayo de 2026

Educación en Valores Cívicos y Éticos

 * https://educagob.educacionfpydeportes.gob.es/curriculo/curriculo-lomloe/menu-curriculos-basicos/ed-primaria/areas/educacion-valores.html



Educación en Valores Cívicos y Éticos

La educación en valores constituye la base fundamental para el ejercicio crítico y responsable de la ciudadanía y para la educación integral de las personas. En el primer caso, proporciona las herramientas para que el alumnado adopte un compromiso activo y autónomo con los valores, principios y normas que articulan la convivencia democrática. En el segundo, contribuye a la formación intelectual, moral y emocional necesaria para que niños y niñas emprendan una reflexión personal en torno a los grandes retos y problemas que constituyen nuestro presente.

En términos generales, y de acuerdo con los objetivos de etapa y el Perfil de salida del alumnado al término de la enseñanza básica, la formación en valores cívicos y éticos implica movilizar el conjunto de conocimientos, destrezas, actitudes y valores que permiten al alumnado tomar conciencia de su identidad personal y cultural, reflexionar sobre cuestiones éticas fundamentales para la convivencia y asumir de manera responsable el carácter interconectado y ecodependiente de nuestra existencia en relación con el entorno; todo ello con objeto de apreciar y aplicar con autonomía aquellas normas y valores que han de regir una sociedad libre, plural, justa y pacífica.

La Educación en Valores Cívicos y Éticos en la etapa de Educación Primaria comprende el desarrollo de cuatro ámbitos competenciales fundamentales que se han reflejado en las cuatro competencias específicas de esta área. El primero es el del autoconocimiento y el desarrollo de la autonomía personal. El segundo engloba la comprensión del marco social de convivencia y el compromiso con los principios, normas y valores democráticos que lo rigen. El tercero se refiere a la adopción de actitudes compatibles con la sostenibilidad del entorno a partir de la comprensión de nuestra relación de interdependencia y ecodependencia con él. Y, finalmente, el cuarto, más transversal y dedicado a la educación de las emociones, se ocupa de desarrollar la sensibilidad y los afectos en el marco de los problemas éticos, cívicos y ecosociales que nos plantea nuestro tiempo. A su vez, cada uno de estos ámbitos competenciales se despliega en dos niveles integrados: uno, más teórico, dirigido a la comprensión significativa de conceptos y cuestiones relevantes, y otro, más práctico, orientado a promover, desde la reflexión y el diálogo crítico, conductas y actitudes acordes con determinados valores éticos y cívicos.

En cuanto a los criterios de evaluación, que se formulan en relación directa con cada una de las cuatro competencias específicas, han de entenderse como herramientas de diagnóstico y mejora en relación con el nivel de desempeño que se espera de la adquisición de aquellas. Los criterios de evaluación tienen un claro enfoque competencial y atienden tanto a los procesos como a los productos del aprendizaje, lo cual exige el uso de instrumentos de evaluación variados y ajustables a los distintos contextos y situaciones de aprendizaje.

Los saberes básicos del área se distribuyen en tres bloques. En el primero de ellos, denominado «Autoconocimiento y autonomía moral», se trata de invitar al alumnado, a través de la toma de conciencia y la expresión de diversas facetas de su personalidad, a una investigación sobre aquello que le constituye y diferencia como persona, promoviendo la gestión de emociones y deseos, y la deliberación racional en torno a los propios fines y motivaciones. Este ejercicio de autodeterminación exige, naturalmente, afrontar algunas cuestiones éticas de relevancia, como las referidas a la autonomía y heteronomía moral, la distinción entre ser y deber ser y, en general, la reflexión en torno a los valores, principios y normas que orientan nuestras vidas como personas y ciudadanos. A su vez, para entender el peso que la reflexión ética tiene en nuestra vida, conviene que el alumnado ponga a prueba su juicio y capacidad de criterio afrontando cuestiones que afectan más directamente a su experiencia personal, como las vinculadas con la propia autoestima, con la prevención de los abusos y el acoso, con ciertas conductas adictivas o con la influencia de los medios y redes de comunicación.

En el segundo de los bloques, denominado «Sociedad, justicia y democracia», se pretende que alumnos y alumnas entiendan la raíz social y cultural de su propia identidad, reconociendo las distintas estructuras y relaciones que constituyen su entorno social y reflexionando sobre la dimensión normativa, ética y afectiva del mismo. Para ello, es conveniente que el alumnado comprenda ciertas nociones básicas de carácter político y social, que identifique y pueda explicar las principales características de nuestro marco democrático de convivencia y que contraste sus conocimientos y juicios con los de los demás mediante la investigación y el diálogo acerca de cuestiones éticas de relevancia (la situación de los derechos humanos en el mundo, la pobreza, la violencia, la igualdad efectiva y la corresponsabilidad entre mujeres y hombres, el respeto a la diversidad y a las minorías, el fenómeno migratorio, la crisis climática, etc.), evaluando críticamente distintas maneras de afrontarlas y justificando sus propios juicios al respecto.Por último, en el tercer bloque, denominado «Desarrollo sostenible y ética ambiental», se persigue, a través del trabajo interdisciplinar y cooperativo del alumnado, la comprensión de las complejas relaciones que se dan entre nuestras formas de vida y el entorno. El objetivo es aquí la identificación y el análisis de los grandes problemas ecosociales que marcan la agenda mundial, así como el debate ético sobre la forma de afrontarlos, con objeto de adoptar, de forma consciente y responsable, determinados hábitos de coexistencia sostenible con la naturaleza.

Finalmente, el desarrollo de las competencias específicas, la aplicación de los criterios de evaluación, la enseñanza de los saberes básicos y el diseño de las situaciones de aprendizaje deben estar metodológicamente orientados en función de principios coherentes con los valores que se pretenden transmitir en el área. De esta manera, se invitará al alumnado a la participación activa y razonada, a la interacción respetuosa y cooperativa, a la libre expresión de ideas, al pensamiento crítico y autónomo, a la consideración de las normas y valores comunes, a la mediación y resolución pacífica de los conflictos, al desarrollo de estilos de vida saludables y sostenibles, al uso seguro de las tecnologías de la información y la comunicación, y a la gestión asertiva de las emociones y las relaciones afectivas con los demás y con el medio, procurando integrar las actividades del aula en contextos y situaciones de aprendizaje significativos, interdisciplinares e insertos en la vida del centro y de su entorno, de forma que, a través de todo ello, se promueva el desarrollo de una ciudadanía global, consciente, libre, participativa y comprometida con los retos del siglo XXI.

Competencias específicas

1. Deliberar y argumentar sobre problemas de carácter ético referidos a sí mismo y su entorno, buscando y analizando información fiable y generando una actitud reflexiva al respecto, para promover el autoconocimiento y la autonomía moral.

Las niñas y los niños deben aprender progresivamente a dirigir su conducta según criterios propios, a equilibrar sus impulsos y a gestionar sus emociones para, de este modo, constituirse como sujetos y ciudadanos libres y responsables, con dominio de sus actos y de sus vidas. Capacitar al alumnado para decidir con autonomía y prudencia implica iniciarle en la práctica de la deliberación racional en torno a problemas que afecten a su existencia y a su entorno cotidiano y que estén relacionados con conductas, actitudes, sentimientos, valores e ideas de carácter ético y cívico. El trabajo sobre esos problemas, frecuentes en el propio ámbito escolar, es un ejercicio idóneo para que el alumnado desarrolle sus propios juicios morales, reflexione acerca de sus deseos y afectos y vaya construyendo, en torno a ellos, su propia identidad y proyecto personal. Para que tal ejercicio no incurra en errores ni en posiciones dogmáticas o prejuiciosas, es imprescindible no solo el uso riguroso de la información sobre los problemas que se van a tratar, sino también el desarrollo de destrezas argumentativas y dialógicas, así como el análisis y el uso pertinente y crítico de algunos conceptos básicos de carácter ético y cívico, entre ellos los de bien, valor, virtud, norma, deber, derecho, libertad, responsabilidad, autonomía y ciudadanía.

Esta competencia específica se conecta con los siguientes descriptores del Perfil de salida: CCL1, CCL3, CD4, CPSAA4, CPSAA5, CC1, CC2, CC3.

2. Actuar e interactuar de acuerdo con normas y valores cívicos y éticos, reconociendo su importancia para la vida individual y colectiva y aplicándolos de manera efectiva y argumentada en distintos contextos, para promover una convivencia democrática, justa, inclusiva, respetuosa y pacífica.

Reconocer la riqueza que aporta la convivencia, así como la necesidad de establecer y respetar normas éticas y cívicas que excluyan todo tipo de arbitrariedad, injusticia, discriminación y violencia y que promuevan una conducta democrática, solidaria, inclusiva, respetuosa, pacífica y no sexista, implica un adecuado desarrollo de prácticas de interacción, reconocimiento mutuo y educación en valores, que generen una comprensión significativa de la importancia de las normas éticas y cívicas a partir del reconocimiento de nuestra propia naturaleza social. El objetivo es que el alumnado reflexione y adopte conscientemente sus propios juicios de forma motivada y autónoma, analizando racionalmente conflictos cercanos, tanto en entornos presenciales como virtuales. Dicho análisis ha de ponderar aquellos ideales y comportamientos que, consignados en la Declaración de los Derechos Humanos y nuestros propios principios constitucionales e inspirados en una consideración responsable y empática de las relaciones con los demás, promuevan una convivencia plural, pacífica y democrática, libre de estereotipos y respetuosa con la diversidad y voluntad de las personas. Por lo mismo, es imprescindible que niños y niñas reflexionen críticamente acerca de los problemas éticos que se derivan de la falta de reconocimiento o la insuficiente aplicación de tales valores, actitudes, ideales y comportamientos, así como sobre las medidas a poner en marcha para asegurar su efectiva implantación.

Esta competencia específica se conecta con los siguientes descriptores del Perfil de salida: CCL5, CP3, CPSAA3, CPSAA4, CC1, CC2, CC3, CCEC1.

3. Comprender las relaciones sistémicas entre el individuo, la sociedad y la naturaleza, a través del conocimiento y la reflexión sobre los problemas ecosociales, para comprometerse activamente con valores y prácticas consecuentes con el respeto, cuidado y protección de las personas y el planeta.

Nuestra vida se construye en relación con un contexto social y cultural, pero también a través de complejas relaciones de interdependencia y ecodependencia con el resto de los seres vivos y la naturaleza. De ahí la necesidad de comprender la dimensión ecosocial de nuestra existencia, reconocer las condiciones y límites ecofísicos del planeta y evaluar críticamente la huella ecológica de las acciones humanas. Para ello, es preciso que el alumnado busque y analice información fiable, que domine algunos conceptos y relaciones clave como los de sistema, proceso, global-local, todo-parte, causa-consecuencia, medio-fin, y que sea capaz de describir los principales problemas y amenazas que comprometen la conservación de la biodiversidad y las condiciones de la vida humana, con especial incidencia en la crisis climática. Se promueve también que el alumnado comprenda la necesidad de adquirir una perspectiva ética y biocéntrica de nuestra relación con el entorno y que, a partir de esa convicción, se generen prácticas y hábitos responsables con el medio ambiente, actitudes empáticas y respetuosas con el resto de los animales y sensibilidad ante todo tipo de injusticias; todo ello a través de actividades que promuevan de manera concreta el conocimiento y cuidado del planeta, la reflexión sobre nuestras acciones en él y la consolidación de estilos de vida saludables y sostenibles, tales como aquellos dirigidos a una gestión responsable del suelo, el aire, el agua, la energía y los residuos, así como la movilidad segura, saludable y sostenible en la vida cotidiana.

Esta competencia específica se conecta con los siguientes descriptores del Perfil de salida: CCL2, CCL5, STEM1, STEM5, CPSAA2, CC3, CC4, CE1.

4. Desarrollar la autoestima y la empatía con el entorno, identificando, gestionando y expresando emociones y sentimientos propios, y reconociendo y valorando los de los otros, para adoptar una actitud fundada en el cuidado y aprecio de sí mismo, de los demás y del resto de la naturaleza.

La educación emocional es imprescindible para formar individuos equilibrados y capaces de mantener relaciones plenas y satisfactorias con los demás. Así, el modo en que tratamos afectivamente a los otros y en que somos tratados por ellos son factores esenciales para establecer relaciones sociales adecuadas, armoniosas y constructivas, así como para desarrollar la propia autoestima y, por ello, una mejor actitud y aptitud cívica y ética. Por ello, resulta necesario dotar al alumnado de las herramientas cognitivas y los hábitos de observación y análisis que se requieren para identificar, gestionar y expresar asertivamente sus emociones y sentimientos, además de promover el contacto afectivo y empático con otras personas y con el medio natural.

Por otro lado, la vivencia y expresión asertiva y compartida de emociones y sentimientos puede darse en múltiples contextos y situaciones y a través de multitud de códigos y lenguajes, entre ellos, y de forma sobresaliente, en los de la experiencia estética, la deliberación compartida en torno a problemas morales y cotidianos, o la misma experiencia de comprensión autónoma del mundo, por lo que las actividades para desarrollar esta competencia pueden integrarse en casi cualquier tipo de dinámica y proceso que fomente la creatividad, la reflexión, el juicio y el conocimiento autónomos.

En cualquier caso, la educación emocional ha de incorporar la reflexión en torno a la interacción de emociones y sentimientos con valores, creencias e ideas, así como el papel de ciertas emociones en la comprensión y justificación de algunas de las más nobles acciones y experiencias humanas.

Esta competencia específica se conecta con los siguientes descriptores del Perfil de salida: CCL1, CCL5, CPSAA1, CPSAA2, CPSAA3, CC2, CC3, CC4, CE3.

miércoles, 4 de febrero de 2026

Móviles y adolescentes y niños

 * https://www.eldiario.es/tecnologia/sobreestimulacion-dopamina-miedo-rechazo-redes-sociales-neurociencia-adolescentes_1_12958223.html?fbclid=IwY2xjawPwRi1leHRuA2FlbQIxMQBzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEejIWy-7Yjtse2ZWprCxqSDUBLL3FLHgEGrmjEd4iT1LX1Pyql3g5ckiV8dCk_aem_pxe0dzNFVBufTAjLwPppOA

Sobreestimulación, dopamina, miedo al rechazo: así es como las redes sociales usan la neurociencia contra los adolescentes

Años de evidencia sobre el daño cerebral en menores impulsan ahora una oleada regulatoria global que comenzó en Australia, seguirá en Europa y ha abierto “el juicio del siglo” en EEUU


No es solo que pase muchas horas con el móvil. Es que parece que no puede dejarlo al margen ni un minuto. Se enfada, hasta a veces entrar en cólera, si se le pide que lo apague. Pierde interés por cosas que antes le gustaban. A veces, por la noche, al entrar en su habitación, sigue en penumbra mirando la pantalla encendida. Cada vez parece más irritable o ausente. Revisa el teléfono casi de forma automática, aunque solo hace unos segundos que se lo había guardado.

La industria digital recela del "control duro" de la edad de los menores en redes que el Gobierno plantea para 2026

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No son “cosas de adolescentes”. Eso que las familias llevan años percibiendo en los menores no es un choque generacional ni una forma diferente de vivir las relaciones con los amigos. Son las consecuencias directas que los estímulos de las redes sociales tienen sobre el cerebro de los adolescentes y que la evidencia científica lleva casi una década documentando.

Los estudios son claros al respecto: el cerebro adolescente, con un sistema de recompensa hiperactivo y un control ejecutivo todavía inmaduro, es muy vulnerable a las mecánicas de diseño de las redes sociales que buscan atrapar la atención del usuario a toda costa.

Lo que también sabemos, gracias a filtraciones de personas que han tenido puestos de responsabilidad en estas compañías y a investigaciones periodísticas, es que esto no es un efecto secundario o no intencionado. Las corporaciones que operan las redes sociales los conocen y los han afilado con precisión neurocientífica, llegando a guardar en un cajón los avisos sobre el especial peligro que corrían los niños ante ellos.

Ahora los estados están empezando a decir basta. “Si queremos proteger a nuestros hijos, solo podemos hacer una cosa: tenemos que recuperar el control. Necesitamos asegurar que estas plataformas cumplan las normas como todos los demás”, afirmó este martes Pedro Sánchez en Dubai. “Su influencia no nos puede dar miedo, porque nuestra determinación es mayor que su riqueza”.

El presidente presentó un paquete de medidas para el entorno digital, como reformar el Código Penal para hacer que los dirigentes de las grandes redes sean responsables de la manipulación de sus algoritmos. A su vez, confirmó que España establecerá una edad mínima de 16 años para entrar a las redes sociales en cuanto el Congreso apruebe la Ley de Protección de Personas Menores de Edad en entornos digitales.

Ansiedad y depresión: las redes sociales cambian el cerebro de los adolescentes
Expertos de Stanford, la prestigiosa universidad en el corazón de Silicon Valley, describen el smartphone como la “jeringuilla” de una generación. La droga son las luces brillantes, los colores llamativos y las notificaciones constantes, que activan un área conocida como el sistema de recompensa del cerebro.

“Al igual que la jeringuilla es el mecanismo de administración de drogas como la heroína, el teléfono inteligente es la jeringuilla moderna que administra dopamina digital a una generación conectada”, explica la psiquiatra Anna Lembke, autora de Generación Dopamina, una de las primeras obras que documentó este efecto.

Al igual que la jeringuilla es el mecanismo de administración de drogas como la heroína, el teléfono inteligente es la jeringuilla moderna que administra dopamina digital a una generación conectada

Anna Lembke — Psiquiatra, Universidad de Stanford
Pero el cerebro de los menores se adapta rápido. La sobreestimulación constante de las redes activa un mecanismo de defensa que reduce la transmisión de dopamina y disminuye la sensibilidad de sus receptores. Lembke lo llama un “estado de déficit de dopamina”: el menor ya no usa el móvil para entretenerse, sino para intentar corregir un desequilibrio químico que le impide disfrutar de cualquier otra actividad cotidiana.

Lo que Lembke enunció hace ya un lustro se ha ido reflejando en las cifras oficiales. Datos del Departamento de Salud de EEUU muestran que los adolescentes que pasan más de tres horas al día en estas plataformas duplican su riesgo de sufrir problemas graves de salud mental, incluyendo depresión y ansiedad. Un estudio de 2025, aprobado por la Biblioteca Nacional de Medicina, encontró una correlación matemática: por cada hora adicional de uso diario de redes sociales, el riesgo de depresión en los jóvenes aumenta un 13%.

Todos estos procesos alteran físicamente la arquitectura cerebral de los adolescentes. Investigadores de la Universidad de Carolina de Norte demostraron que la revisión habitual de redes sociales puede alterar el desarrollo neuronal en un periodo de tan solo tres años, volviendo al cerebro adolescente hipersensible a la aprobación o el rechazo de otros mucho más que los cerebros de adolescentes con menor uso de redes.

Otros estudios neurológicos han encontrado evidencias de cambios estructurales en el cerebro vinculados directamente con comportamientos impulsivos y dificultades en la toma de decisiones.

Visión alterada de la propia imagen
Hay más epidemias silenciosas detectadas por las familias que ya han sido validadas por la evidencia científica. Una de ellas es la distorsión de la propia imagen que sufren los adolescentes y que se asocia directamente al consumo de redes.

Un enorme metaanálisis (una investigación basada en los hallazgos de estudios anteriores, en concreto de 83) con un total 55.000 participantes publicado en 2024 confirmó la relación entre la práctica de comparación social que se da en estas plataformas y el desarrollo de trastornos alimentarios. Casi la mitad de los adolescentes entre 13 y 17 años que participaron en esos estudios, organizados desde 2018, admitió que las redes sociales les hacen sentir peor con su propio cuerpo.

Se trata de efectos que pueden extenderse a personas de todas las edades, pero que son especialmente peligrosos en los adolescentes al estar su cerebro en formación. Ocurre lo mismo con el uso de pantallas antes de irse a dormir: suprime la secreción de melatonina y desincroniza el ritmo circadiano del hipotálamo. Sin embargo, su sueño es aún más importante que el de los adultos, ya que se considera vital para su correcto desarrollo cognitivo.

Demandas y regulación
La industria digital había conseguido convencer a los estados durante años de que la autorregulación era la vía adecuada para tratar estos problemas. Se apoya en los grupos de presión mejor financiados que se han desplegado nunca. Según el Observatorio Europeo de Empresa, la inversión en lobby de las 10 principales tecnológicas alcanzó en 2025 los 151 millones de euros solo para impedir que Bruselas tomara decisiones contrarias a sus intereses.

Es una cifra mayor que la que acumulan el sector farmacéutico, el automovilístico o el financiero, juntos. En la capital comunitaria hay más personas registradas en grupos de presión de la industria digital que eurodiputados (que suman 720).

Sin embargo, el dique está empezando a resquebrajarse en todo el mundo. En EEUU el ariete son las demandas judiciales presentadas directamente contra las redes cuando las víctimas han podido documentar judicialmente el daño que les han causado. Se trata de una macro-demanda que ha agrupado a los fiscales generales de 40 estados, cientos de distritos escolares y miles de afectados contra Meta (por sus redes Facebook e Instagram) y Google (por YouTube).


En el litigio estaban involucradas también TikTok y Snapchat, pero llegaron a un acuerdo con la acusación para evitar ir a juicio. Meta y Google decidieron seguir adelante en un proceso que la prensa estadounidense denomina “el juicio del siglo” o el “momento tabaco” de las redes sociales.

Los fiscales acusan a las dos tecnológicas de crear productos peligrosos que utilizan el scroll infinito, la reproducción automática de vídeos, las notificaciones intermitentes, o los filtros de belleza irrealistas para anular la capacidad de autocontrol de los menores. Google se defiende alegando las acusaciones “no son ciertas” y que han trabajado con expertos para crear “experiencias adecuadas a la edad” de los usuarios. Meta ha optado por atacar la precisión jurídica del término “adicción” y poner sobre la mesa sus inversiones en seguridad de la plataforma.


martes, 3 de febrero de 2026

Identificar dislexia

 * https://www.eldiario.es/nidos/experta-luz-rello-explica-identificar-dislexia-ninos-alcanzar-plenamente-potencial-xp_1_12955221.html

La experta Luz Rello explica cómo identificar la dislexia en niños: “Pueden alcanzar plenamente su potencial”

La investigadora afirma que reconocer sus síntomas más comunes es el primer paso para una detección precoz que permita ofrecer el apoyo adecuado


Tener vergüenza a leer en voz alta, a escribir en público o sentir que el esfuerzo nunca es suficiente son algunas de las sensaciones con las que conviven en muchos casos las personas con dislexia. “Es un trastorno del neurodesarrollo de origen neurobiológico que se caracteriza por dificultades en la precisión y fluidez al leer, así como problemas de decodificación”, define Luz Rello, investigadora y experta en dislexia.

Cómo ayudar a tu hijo si todavía no pronuncia algunos sonidos, según una maestra especialista en lenguaje: "Cuanto antes se actúe, mejor"

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A pesar de ser una condición común, la ONG International Dyslexia Association estima que el 10% de la población tiene dislexia, todavía existen mitos que dificultan su detección precoz. “Uno de los más extendidos es pensar que consiste en leer al revés o confundir letras”, señala Rello, que también aclara que “otro error frecuente es asociarla a una menor capacidad intelectual, algo que la evidencia científica ha desmentido de forma contundente”.

Reconocer sus síntomas más comunes es el primer paso para una detección precoz que permita ofrecer el apoyo adecuado. 

En el lenguaje oral
La experta explica que los primeros signos pueden aparecer incluso antes de que los niños aprendan a leer: “Con dificultades en el lenguaje oral, como identificar rimas o asociar letras y sonidos”.

Al leer y escribir
Los colegios son clave en la detección de ciertos problemas persistentes tanto en la lectura como en la ortografía. “Uno de los signos que más suele pasar desapercibido es la lentitud lectora: muchas personas con dislexia leen correctamente, pero muy despacio, lo que afecta a la comprensión y al aprendizaje”, apunta Rello. “También pueden pasar inadvertidas dificultades de memoria verbal o el rechazo hacia la lectura”, añade.

El gran esfuerzo 
“Los niños con dislexia a menudo muestran un buen razonamiento y expresión oral, pero un rendimiento bajo en tareas escritas, lo que puede llevar a evitar leer en voz alta y generar fatiga, frustración o baja autoestima asociadas a la lectura”, destaca la investigadora. Ese desequilibrio entre el esfuerzo realizado y el resultado también puede ser un indicador para los padres.

Es importante destacar que, aunque la prevalencia es similar en ambos sexos, las niñas pueden ser más difíciles de identificar porque “desarrollan estrategias compensatorias que pueden ocultar las dificultades”, asegura Rello. 

el artículo continúa después del siguiente mensaje
Ayúdanos a sacar a la luz lo que no quieren que sepas
El periodismo valiente solo es posible cuando detrás hay personas comprometidas como tú que lo sostienen.

Ayúdanos a seguir haciendo investigaciones exclusivas y a blindarnos ante los poderosos para seguir contándote lo que otros no quieren que sepas

La evidencia científica indica que la dislexia no se revierte completamente, pero se aprende a convivir con ella. “Al ser una condición de origen neurológico, no desaparece con la edad, pero con el apoyo adecuado las personas con dislexia pueden desarrollar estrategias eficaces y alcanzar plenamente su potencial”, afirma Rello, que precisamente con la misión de ayudar en este proceso creó Dytective, una herramienta educativa que ofrece una prueba de cribado y ejercicios de intervención.

Iratxe López, psicóloga: “Hablar con un adolescente implica escuchar más y corregir menos”

Iratxe López, psicóloga: “Hablar con un adolescente implica escuchar más y corregir menos”
“Dytective nace con una idea muy clara: trasladar la investigación científica a la práctica educativa y social”, resume la experta sobre la plataforma, que desde octubre está disponible de manera gratuita para todos los colegios de España. “Buscamos acompañar a los docentes acercando la evidencia científica al aula y al hogar”, concluye.



martes, 20 de enero de 2026

Nuestro hijo no es un monstruo

 * https://www.elperiodico.com/es/educacion/20260118/educar-ninos-peleas-padres-hijos-educacion-infantil-dv-124104571

¿Es normal que los niños se peleen? El pediatra Carlos González lo resuelve: "Nuestro hijo no es un monstruo"

El doctor compara estos comportamientos con los sicarios de la mafia: "Matan a quien tienen que matar y el resto del tiempo hacen cola, piden por favor, dan las gracias... como personas normales"

Carlos González, psicólogo, desvela las claves de las relaciones entre hermanos: hay uno que "sí que tiene motivos serios para tener celos"

El pediatra Carlos González sobre a qué edad pueden empezar a ver la tele los niños: "No es lo mismo ver una pantalla 20 minutos que estar tres horas enganchado..."


Mariona Carol Roc

18 ENE 2026 11:30
Actualizada 18 ENE 2026 11:30

Que un niño pequeño pegue, empuje, escupa o insulte a otro no es necesariamente una señal de alarma. Tal y como explica el pediatra Carlos González en un vídeo publicado en Instagram, estas reacciones suelen aparecer cuando otro niño le quita un juguete, se niega a compartir, lo insulta primero o simplemente lo mira de una forma que él interpreta como una amenaza.

Lejos de ser un signo de agresividad patológica, González recuerda que estas conductas forman parte del desarrollo natural.

La comparación que utiliza es clara: “Ni siquiera los sicarios de la mafia van por ahí matando gente, son profesionales, matan a quien tienen que matar y el resto del tiempo hacen cola, piden por favor, dan las gracias... como personas normales.”

Los niños, explica, también pueden alternar momentos de conflicto con comportamientos completamente empáticos y afectuosos.

No dramatizar

Uno de los mensajes centrales del especialista es la importancia de la reacción adulta.

Cuando un niño pega a otro, lo último que necesita es ver en el rostro de sus padres una mezcla de terror, culpa o decepción.

Transmitir miedo solo alimenta la sensación de que ha cometido un acto terrible.

Por eso, González insiste en que lo primero es comprender que "nuestro hijo no es un monstruo”, sino un ser en pleno aprendizaje social.

Por qué ocurre y cómo acompañar

Las peleas entre niños surgen, en la mayoría de los casos, por impulsividad, frustración o dificultades para expresar emociones verbalmente. Los padres pueden acompañar el proceso con pautas como:

Mantener la calma: la regulación emocional adulta guía la regulación infantil.

Nombrar lo que ha pasado: “Estabas enfadado porque querías ese juguete”.

Ofrecer alternativas: enseñar frases o gestos para pedir turnos o expresar enfado sin agresión.

Evitar humillar o etiquetar: nada de “eres malo” o “siempre pegas”.

La educación emocional se construye poco a poco, no en un solo episodio.

Aprender también implica equivocarse

González recuerda que, igual que los padres se pelearon de pequeños y dejaron de hacerlo, los niños acabarán superando esas conductas con tiempo, acompañamiento y límites serenos.

Las peleas no definen su carácter; forman parte del camino normal hacia la madurez emocional.

¿Guardería sí o no?: el pediatra Carlos González desata la polémica con su valoración

Carlos González, pediatra, sobre obligar a comer a los hijos: "No es buena idea..."

Los expertos explican el motivo por el que no debes decirle a tus hijos que son muy listos | Vídeo

Por eso, concluye, educar sin miedo es la mejor forma de ayudarles a crecer con seguridad, empatía y confianza.


Educación Financiera

 * https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20260114/educacion-financiera-escuelas-primaria-secundaria-creacion-empresas-actualidad-financiera-cataluna-125470798

Educación en Catalunya

De simuladores de empresas a análisis de la actualidad económica: así trabajan las finanzas algunas escuelas

La educación financiera ya figura en los currículos de primaria y secundaria pero su aterrizaje en el aula depende de los centros educativos

El Col·legi Claret, en Barcelona, la Escola Nou Clavé de Mollet del Vallès o las escuelas FEDAC son algunas de las que apuestan convencidas por impulsar estos saberes.

Cómo aprender en el cole justicia global: Terrassa reúne experiencias pioneras en los nuevos 'currículos sociales'

Pensionistas llevan sus lecciones de vida a las aulas: "Si no defendemos los derechos, podemos perderlos"

Helena López

14 ENE 2026 6:00

La educación financiera, con ese nombre, forma parte del currículum en la educación obligatoria en Catalunya, de primero de primaria (6 años) a 4º de ESO (16), aunque sobra decir que eso, por sí solo, no es garantía de nada (también forma parte de él la educación sexoafectiva y estamos cómo estamos). El currículum es amplísimo y, a ojos de no pocos docentes, demasiado 'líquido', lo que hace que que tal asunto a tal otro esté recogido en él no sea sinónimo de que el alumnado salga de la escuela con un buen nivel en aquello o aquello otro. Precisamente para aterrizar el ambicioso currículum, la Conselleria d'Educació i FP ha publicado en los últimos meses las llamadas "orientaciones curriculares" con los "saberes básicos". La educación financiera en concreto aparece en nuevas orientaciones curriculares de matemáticas tanto en primaria como en secundaria, con los contenidos desglosados (de forma escueta, eso sí) por cursos y algunas propuestas de ejercicios prácticos, como calcular el IVA o la retención del IRPF.

En 4º de la ESO se introduce el uso de la hoja de cálculo para simular y evaluar "los compromisos financieros que pueden asumirse en la vida adulta"

En primaria, el currículum de primero y segundo -niños de 6 y 7 años- recoge el reconocimiento del sistema monetario europeo: monedas y billetes de euro. Como ejercicio, las concreciones curriculares proponen el reconocimiento de equivalencias entre distintas monedas y billetes de euro "en situaciones de compra" con material manipulable.

"Contextos cotidianos"

En tercero y cuarto de primaria (8 y 9 años), se introduce la "promoción de las decisiones por una gestión responsable del dinero", y en quinto y sexto (10 y 11 años) se plantea la "consolidación del cálculo de cantidades (valor/precio, calidad/precio)" y la resolución de problemas relacionados con el dinero (precios, intereses, impuestos y rebajas) en contextos cotidianos.

En tercero y cuarto de primaria se introduce la "promoción de las decisiones por una gestión responsable del dinero"

Ya en secundaria, en primero, segundo y tercero de ESO, el currículum habla de la interpretación de la información numérica en contextos financieros sencillos. En segundo de ESO, las propuestas de ejercicios incluyen el cálculo de aumentos y disminuciones porcentuales de precios (cálculo del IVA, retención del IRPF...), y la utilización de la hoja de cálculo. Y en el último curso de la obligatoria, el análisis y explicación de métodos para resolver problemas sobre aumentos y disminuciones porcentuales, intereses y tasas en contextos financieros reales o el uso de la hoja de cálculo para simular y evaluar los compromisos financieros que pueden asumirse en la vida adulta.

¿Qué estudia el alumnado en la práctica?

Eso es lo que dicen las orientaciones curriculares. ¿Qué estudia el alumnado a la práctica? Como en el resto de materias, depende mucho del contexto, de la escuela y de los docentes y su visión del mundo. Además de las orientaciones curriculares enmarcadas en la materia de matemáticas, existen infinidad de iniciativas y materiales publicados sobre la cuestión con orientaciones muy distintas: desde varias guías didácticas para el profesorado para promover la economía social y solidaria y el cooperativismo entre el alumnado adolescente a programas como Escola i Empresa de FemCat, que cada año llega a 10.000 alumnos de 4º de ESO, Bachillerato y FP o el proyecto Educación Financiera en las Escuelas de Catalunya (EFEC), que hace 13 años que imparte talleres con una red de trabajadores voluntarios vinculados al sector económico, financiero, tributario y asegurador (en ejercicio o, en muchas ocasiones, jubilados).

"Trabajamos la educación financiera, de entender el endeudamiento a diferenciar entre necesidad y deseo, el emprendimiento y temas de actualidad, como la invasión de Venezuela, y su impacto económico"

Robert Vilella

— Director Col·legi Claret

El Col·legi Claret, en Barcelona, la Escola Nou Clavé de Mollet del Vallès o las escuelas FEDAC son algunas de las que apuestan convencidas por impulsar estos saberes. Robert Vilella, director del Col·legi Claret, en Barcelona, explica que hace años que la economía intentan trabajarla "de forma práctica", a partir de tercero de ESO y en Bachillerato. "En tercero y cuarto [de ESO] hacemos educación financiera (de entender el endeudamiento a diferenciar entre necesidad y deseo...) y en paralelo, hacemos una parte de emprendimiento y, un tercer pilar, que es el trabajo de la actualidad, como la invasión de Venezuela, y el impacto económico de esos hechos", apunta Vilella.

Simulador empresarial en Bachillerato

Durante algunos años el Claret participó en los talleres de EFEC, pero ahora colaboran con Junior Achievement España, fundación que fomenta también "el emprendimiento, la educación financiera y la orientación laboral de los jóvenes", explica Mercè Fitó, docente de la materia quien apunta a los chicos a todos los concursos y proyectos internacionales que encuentra para intentar motivarlos. En primero de Bachillerato organizan un Erasmus con Bélgica, con una escuela que también participa en Junior Achievement. "En octubre vinieron los belgas aquí y en febrero vamos nosotros, a Lovaina", relata la profesora. En segundo, trabajan con un simulador empresarial en el programa Young Business Talents. "De una promoción a otra se lo van diciendo y cada año se ponen más en serio desde el primer día", señala orgullosa Fitó.

El alumnado de 5º de primaria de la escuela Nou Clavé de Mollet del Vallès ha creado una cooperativa y el dinero que genere lo cederán a la fundación de Alexia Putellas, exalumna de la escuela

En la Escola Nou Clavé de Mollet del Vallès participan en el proyecto CueMe, Cultura emprenedora a l'escola, de la Diputació de Barcelona, en el que el alumnado de quinto de primaria crea una cooperativa, en colaboración con EMFO, la Empresa Municipal para la Formación Ocupacional y la Ocupación de la ciudad. "El alumnado de 10 y 11 años recibe clases de educación financiera básica y fabrican ellos mismos los productos de su cooperativa (cuentan con un espacio de producción 'maker'), aprendiendo cosas como el volumen de producción sostenible", señala Juan Carlos Reigosa, director de la escuela, a su vez una cooperativa de profesores desde este curso. A partir de marzo, hacen un mercado semanal y los alumnos venden los productos de su cooperativa. Primero recuperan la inversión y donan los beneficios a una entidad del municipio. Este año han decidido donarnos a la fundación Eleven, de Alexia Putellas, exalumna de la escuela.

El proyecto Educación Financiera en las Escuelas de Catalunya (EFEC) hace más de una década que ofrece talleres prácticos impartidos por trabajadores de la banca voluntarios

En secundaria, Reigosa explica que tienen una optativa de emprendeduría en tercero de ESO en la que dedican dos trimestres a hacer un plan de empresa real (van al Mollet HUB, el Barcelona Activa de Mollet, y estudian su viabilidad, hacen un prepuesto anual...) y en 4º de ESO tienen la optativa de Economia, en la que cada día abren la sección economía de alguna web para analizar las noticias.

Catalunya no ha construido aún ninguno de los 21 edificios escolares aprobados y presupuestados en 2022

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Ejemplos y experiencias hay casi tantos como colegios. En las escuelas FEDAC trabajan la emprendeduría social con el alumnado de ESO con la mirada puesta en la Economia del Bien Comú, lo que entienden como "la aspiración de conjugar la educación y la economía de forma transparente y corresponsable", y proponen "poner la economía al servicio del bienestar de las personas".


viernes, 14 de noviembre de 2025

Frustación de adolescentes 11 años

 * https://www.eldiario.es/nidos/adolescentes-once-anos-skin-care-peluqueria-frustracion_1_12716882.html

Adolescentes con solo once años: 'skin care', peluquería y mucha frustración

La adolescencia no comienza antes por razones biológicas, sino porque la sociedad ha ido recortando lo que entendemos como infancia: “En general se les trata como adultos desde muy pequeños”

— Niños hiperocupados o dónde poner el límite con las extraescolares: “Se espera que sigan un ritmo propio de adultos”

Malas contestaciones a preguntas cotidianas, enfados súbitos, una preocupación por el aspecto físico acentuada. Esos comportamientos propios de la ‘edad del pavo’, que solía empezar sobre los 13 o 14 años, parece que se han adelantado. Ese niño de ocho años que hasta ayer recibía con alegría un juguete de regalo, de pronto quiere unas zapatillas de marca. Más allá de los estudios, existe la sensación entre padres y profesionales de que la adolescencia –en cuanto a comportamiento– llega antes de lo previsto en comparación con las generaciones anteriores. Todo depende, por supuesto, de cada persona y sus circunstancias, pero es improbable que los cambios sociales no le afecten, en mayor o menor medida.

¿Debemos dejar que niños y niñas jueguen con maquillaje? Ideas a favor y en contra

¿Debemos dejar que niños y niñas jueguen con maquillaje? Ideas a favor y en contra
María Angustias Salmerón, pediatra especializada en adolescencia y presidenta de la Sociedad Española de Medicina de la Adolescencia, explica que es importante entender la diferencia entre los términos de pubertad y adolescencia. El primero corresponde a los cambios físicos, como la regla en las niñas o el crecimiento de los genitales en los niños, que pueden comenzar a los diez años. La adolescencia atañe al paso de la infancia a la edad adulta, a la capacidad de ser autónomo. “Tiene que ver con la madurez a nivel social, psicológico, la resiliencia, el hacer frente a situaciones adversas”, declara la experta a elDiario.es. La pubertad va incluida en la adolescencia, pero el desarrollo físico no lleva asociado un cambio de comportamiento automático. 

A la pregunta directa de si la adolescencia se ha adelantado, su respuesta es que “biológicamente no”. Se han hecho estudios pormenorizados en los que se aprecia que hay cierto “disruptor endocrino, ciertos factores ambientales, puede estar haciendo que más niñas y más niños se desarrollen a los diez años que antes”, comenta. Pero eso no significa que se haya adelantado la pubertad, es decir, no hay niñas de siete años con la regla a no ser que se trate de una pubertad precoz, que es una enfermedad. “Lo que está ocurriendo es que por factores sociales estamos acortando la infancia”, afirma Salmerón.

Mamá, quiero un móvil
La pediatra pone el foco en el uso de móviles y tablets, desde los que tienen acceso a contenidos para adultos. Un ejemplo muy claro es el de las rutinas de belleza: “Los médicos estamos viendo millones de problemas relacionados con las pantallas como niñas de ocho años con adicción a los cosméticos. Problemas cutáneos y de autoaceptación de su imagen porque se comparan”, señala. “Utilizan cosméticos que no están adaptados a su edad porque no los necesitan. Vemos niñas de ocho años, niños muy pocos, que están utilizando cremas antiedad”. En mayo de este mismo año, se difundió un estudio realizado por Cyber Guardians, en el que se enunciaba que, desde el año 2021, el auge de las enfermedades de salud mental en jóvenes de hasta 20 años, en especial mujeres, “han sufrido un ascenso explosivo”, según recogió este medio. 

Utilizan cosméticos que no están adaptados a su edad porque no los necesitan. Vemos niñas de ocho años, niños muy pocos, que están utilizando cremas antiedad

María Angustias Salmerón — pediatra especializado en adolescencia y presidenta de la Sociedad Española de Medicina de la Adolescencia
Patricia Martínez es profesora de secundaria y coincide con la opinión de Salmerón. Ella, que da clase a alumnos de entre 12 y 13 años, considera que la diferencia fundamental entre el comportamiento de los niños de esa edad en generaciones anteriores y la actual es el acceso a Internet. “Se aburren y se frustran con muchísima facilidad”, desarrolla, “cosas que durante la infancia te podían motivar mogollón, de repente dejan de hacerlo muy pronto, en cuanto descubren el entretenimiento fácil del móvil”.

Mientras que Salmerón subraya la adicción al skin care de las niñas, Martínez se fija en la preocupación de los varones por el pelo. “A los críos de cuarto o quinto de primaria no les vale cualquier peluquero. Antes la madre les llevaba a cortar el pelo cuando y como ella decía. Ahora empiezan a decidir sobre su aspecto estético superpronto”, observa. De hecho, comenta que uno de sus hijos acaba de empezar en el instituto y tiene su propio peluquero de cabecera. “Él coge cita con una aplicación en el móvil, busca en YouTube, en Instagram o donde sea el corte que quiere cada vez y se lo envía”, dice. Le dieron un smartphone este mismo año pero al mes se lo retiraron, así que tiene que pedir permiso para que se lo desbloqueen y hacer todas esas gestiones capilares.

“Tienen muchos modelos a imitar muy pronto. Antes estábamos mucho más infantilizados y lo digo en el buen sentido de la palabra, de lo bueno de la infancia. Ahora tenemos adolescentes con rasgos muy acentuados, pero después muy infantilizados en el sentido de no asumir ningún tipo de responsabilidad. Navegan muchos años con lo peor de la infancia y lo peor de esta adolescencia hiperconectada o hiperempantallada”, advierte. 

En relación con esa percepción, la revista The Lancet publicó en 2018 un artículo titulado La edad de la adolescencia, en el que se muestra que no solo se ha acelerado el inicio sino que también se ha elevado su límite final. Si bien la Organización Mundial de la Salud establece que este periodo abarca desde los 10 a los 19 años, para los autores del artículo sería más correcto decir que llega hasta los 24 años porque se ajusta más “a la comprensión popular de esta etapa de la vida, y facilitaría inversiones más extensas en una gama más amplia de entornos”. La velocidad de entrada en la adolescencia desciende según se acerca la edad adulta y se traduce en frases populares como “los 30 son los nuevos 20”.

Ahora tenemos adolescentes con rasgos muy acentuados, pero después muy infantilizados en el sentido de no asumir ningún tipo de responsabilidad

Patricia Martínez — profesora de secundaria
Ilia M., padre de un niño de 12 años y una niña de 10, presenta sentimientos ambivalentes al respecto de la adolescencia adelantada. Según su percepción, los adultos se vuelven más “carcas” según envejecen, lo que provoca esa sensación de que ahora los menores entran antes en la 'edad del pavo'. “Desde Sócrates y Platón se viene diciendo que la siguiente generación es irrespetuosa y no le importa nada. Por lo que me toca, creo que no es para tanto”, expone. También considera que influyen los cambios que se han dado con el tiempo dentro de las relaciones familiares: “Les educamos diferente a nuestros padres o madres, que era todo autoridad y miedo, nosotros no lo hacemos así, por lo que discuten y ponen en duda muchas cosas”. Sin embargo, su opinión se alínea con las de las profesionales cuando aparece el tema de Internet. Sus hijos aún no tienen acceso y en su hogar son muy estrictos: “No les dejamos tocar nada al respecto, y los veo comparativamente más infantiles que quienes les rodean con móviles y redes sociales”.

La impresión de Hiedra C. es diferente. Para ella, “ahora empiezan mucho antes”. Hay días en los que la situación es tensa porque “yo estoy empezando con los síntomas de la perimenopausia y a veces la casa es como un campo de minas”. Las jornadas en las que ella está de buen humor, es capaz de reconducir las situaciones complicadas y acaban con risas, pero “como yo tenga el día torcido también, llueven los gritos”, declara. Ella piensa que esa 'edad del pavo' precoz se debe a que “todo a su alrededor también va muchísimo más rápido”. Por ejemplo, los niños empiezan el instituto dos años antes que la generación de sus padres y también disfrutan de más acceso a la tecnología. “Lo que antes tardábamos en conocer años, hoy en día con Internet es mucho antes. Asusta la sobreinformación que tienen de todo”, alega.

Lo que antes tardábamos en conocer años, hoy en día con internet es mucho antes. Asusta la sobreinformación que tienen de todo

Hiedra C — madre
Su hijo tiene teléfono móvil porque ella está divorciada del padre y viven en casas diferentes, así que querían que se pudiera comunicar con ellos y con el resto de la familia con facilidad. Son conscientes de que ha sido de los primeros de su entorno en tenerlo, pero lo utiliza poco. “Al ser todavía pequeño para saber los peligros del WhatsApp, yo se lo miro. Hasta que no sea más mayor, no le dejaré libertad total”, comenta. Y añade: “A veces pasan días y tiene el móvil sin batería. Agradezco que no esté tan colgado de él como algunos de sus amigos”.

Cómo gestionar la etapa
El hijo de Vanesa M. aún tiene ocho años pero ella afirma que “sin lugar a dudas” ya se comporta como un adolescente con contestaciones como: “¡Que vale! ¡Que me dejes! ¡Que no te voy a escuchar!”. Él no tiene móvil ni tableta propios y solo accede a contenidos infantiles supervisado por sus responsables, por lo que ella no identifica muy bien de dónde puede venir ese comportamiento. “Imagino que es cosa de la sociedad, de los amigos, que si tienen hermanos mayores pues hablan peor y los pequeños absorben como esponjas. Nosotros en casa no nos hablamos así entre nosotros y, sin embargo, él sí”.

Cindy Larrosa, psicóloga en el centro Canvis de Barcelona, confirma que, a nivel general, se podría considerar que los comportamientos propios de la adolescencia sí se aprecian a edades más tempranas pero no cree que “sea algo malo o bueno”. “La sociedad ha cambiado, por lo tanto, el desarrollo de los niños también”. Resuelve que se debe a un fenómeno “multifactorial”, pero coincide con las otras expertas y los padres y madres entrevistados en que el acceso a la tecnología tiene un peso muy importante en este aspecto.

Ella recomienda a las familias que intenten ser comprensivos y mantener la calma. “La sociedad actual es muy difícil para la niñez, en general se les trata como adultos desde muy pequeños, las palabras con las que los nombramos son ejemplo de eso, cómo los vestimos, lo que les exigimos”, mantiene. Y hace hincapié en que “acompañar implica entender, pero también saber poner límites, no es tarea sencilla”.

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No van a conseguir callarnos
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Un niño de 12 años, por muy maduro que sea, no está capacitado para hacer frente a esos contenidos porque yo no estoy capacitada para hacer frente a todo lo que me puedo encontrar en mi teléfono

María Angustias Salmerón — pediatra especializado en adolescencia y presidenta de la Sociedad Española de Medicina de la Adolescencia
Para María Angustias Salmerón es esencial que las instituciones del Estado responsables de la protección a la infancia intervengan en estos temas. Por ejemplo, en Estados Unidos, en concreto en el estado de Florida, se acaba de abrir una investigación criminal contra Roblox por ser “un caldo de cultivo para que depredadores tengan acceso a los niños”. En España aún no se ha puesto en marcha, así que: “Si tu vecina se entera de que tú pegas a tu hija y tu hija lo cuenta, viene una trabajadora social a tu casa. Si tú denuncias que en Roblox tu hijo ha visto pornografía, no pasa nada”. Salmerón también reconoce a las familias como principales responsables del comportamiento de sus hijos: “¿Quién pone a la niña delante de la pantalla? ¿Quién le compra los cosméticos? ¿O es que va la niña de ocho años a la tienda a comprarlos? Nos cuesta mucho trabajo poner límites, nos cuesta mucho trabajo decir que no”.

Niños hiperocupados o dónde poner el límite con las extraescolares: “Se espera que sigan un ritmo propio de adultos”
Además, explica que “un niño de 12 años, por muy maduro que sea, no está capacitado para hacer frente a esos contenidos porque yo no estoy capacitada para hacer frente a todo lo que me puedo encontrar en mi teléfono”. En esa edad, la zona amigdalar, que es la que controla las emociones [entre muchas otras funciones], se está terminando de desarrollar y el cerebro “funciona como un Ferrari sin frenos”, compara la pediatra. Ese estado hace que el poder adictivo del algoritmo sea aún mayor que para muchos adultos. “Yo siempre les hago a los padres en la consulta la misma pregunta: ‘¿Tú le darías a tu hijo cocaína?’. Pues lo tienes que tener igual de claro”, concluye.



Educación sexual en casa

 * https://www.eldiario.es/nidos/charla-cinco-minutos-cambiar-educacion-sexual-casa_1_12763963.html

La charla de cinco minutos que puede cambiar la educación sexual en casa

Comentar una noticia a la semana sobre sexualidad en la mesa del desayuno puede ser la clave para educar con naturalidad y sin tabúes: “Las conversaciones no tienen que ser largas, tediosas o técnicas; hay que normalizarlas”

Consultorio — “Me siento juzgada como abuela cuando cuido a mis nietos, ¿cómo lo hablo con mi hija para evitar conflictos?”


Una madre hojea el periódico del domingo mientras su hijo de ocho años moja el cruasán en la leche. “Anda, ¿sabías que en algunos países ya enseñan en el cole lo que significa el consentimiento?”, comenta ella, leyendo una noticia breve. 

Adolescentes con solo once años: 'skin care', peluquería y mucha frustración


Adolescentes con solo once años: 'skin care', peluquería y mucha frustración
El niño levanta la vista, curioso. “¿Qué es eso?”. Lo que sigue no es una charla solemne ni una clase improvisada, sino una conversación ligera, casual, que se interrumpe para reírse de un chiste o hablar del partido del sábado. Pero lo importante ya ha ocurrido: hablar de sexualidad ha dejado de ser un tabú.

Esta escena ilustra la propuesta que el terapeuta estadounidense Steven Ing lanzó en septiembre de este año en su artículo Un hábito semanal de cinco minutos que lo cambia todo en la educación sexual, publicado en Psychology Today. 

Ing sugiere en su texto que bastan unos minutos a la semana para crear un espacio de confianza donde los niños aprendan que la sexualidad es parte natural de la vida. No se trata de dar lecciones ni sermones, no hay que encontrar “el momento adecuado”, sino aprovechar una noticia, una película o la letra de una canción para abrir el diálogo y escuchar qué piensan ellos. Con el tiempo, esas pequeñas conversaciones sumarán cientos de momentos que marcarán la diferencia.

Para chequear la idoneidad o no de esta propuesta de Ing, preguntamos a dos especialistas en educación sexual de nuestro país su opinión al respecto.

La educación sexual no tiene que empezar en la adolescencia
“Las conversaciones sobre educación afectivo-sexual no tienen que ser largas, tediosas o técnicas, sino que hay que normalizarlas”, explica el psicólogo y sexólogo clínico Alejandro Villena. “Hacerlo de esta forma permite tener una conversación distendida sobre el tema, lo cual es fundamental para prevenir la vergüenza o la sensación de rareza cuando se habla de ello”, añade.

La educación sexual debe integrarse como cualquier otro ámbito de la educación básica y de la crianza

Laura Ferrer — educadora sexual
Por su parte, la educadora sexual Laura Ferrer coincide: “El modelo tradicional de la ‘charla específica’, ese momento solemne de ‘tenemos que hablar’, está obsoleto y ha demostrado ser poco eficiente”. Y añade: “La educación sexual debe integrarse como cualquier otro ámbito de la educación básica y de la crianza”. En su opinión, hablar de sexualidad no es una conversación aislada, sino un hilo que atraviesa la educación emocional, el respeto, la empatía y el conocimiento del propio cuerpo.

Hablar desde la infancia
La realidad digital ha cambiado los tiempos, explica Ferrer. La exposición a la pornografía puede llegar antes de los diez y el acceso a redes sociales se produce cada vez más pronto. “Esperar a la adolescencia para hablar de sexualidad supone ser reactivo y no preventivo”, advierte Ferrer. “La educación sexual debe ser proactiva y continua desde la primera infancia”.

Villena lo resume con claridad: “Los beneficios de hablar desde edades tempranas son muchos: se previenen enfermedades de transmisión sexual, actos de violencia sexual o la adicción a la pornografía, y se fomenta una sexualidad sana, libre y consensuada”. 

Además, esas charlas tempranas ayudan a desarrollar un pensamiento crítico frente a los mensajes distorsionados que los menores reciben en Internet. “Al final, van a vivir su sexualidad de una manera más saludable y auténtica”, añade el sexólogo.

Consecuencias de los silencios del pasado
Uno de los principales obstáculos que podría encontrarse esta técnica de introducir la educación sexual en la vida familiar es, sin duda, el reparo que todavía tienen muchos padres a la hora de hablar de estos temas con sus hijos. 

Las familias no han tenido educación sexual en casa y muchas veces lo acaban tratando desde la culpa o la vergüenza

Alejandro Villena — psicólogo y sexólogo clínico
La razón de esta incomodidad es, en opinión de los expertos, que ellos crecieron en el silencio. “En lugar de información y diálogo, lo que vivieron fue tensión y evasión”, recuerda Ferrer. “El simple hecho de que se evitara el tema ya educaba: asociábamos la sexualidad con lo prohibido, lo vergonzoso o lo negativo”. Esa herencia explica el miedo y la incomodidad actuales.

Villena apunta a otra causa: la falta de referentes. “Las familias no han tenido educación sexual en casa y muchas veces lo acaban tratando desde la culpa o la vergüenza”. De ahí que, cuando intentan hablar, lo hagan tarde y en un tono negativo, centrado en el peligro o el control, en lugar de en la curiosidad o el placer saludable. “También hay sesgos de género”, añade. “Se trata de una manera a las chicas y de otra a los chicos, eso contribuye a perpetuar algunos estereotipos de género con respecto a la sexualidad”.

Los errores más comunes
Entre los fallos más habituales que suelen cometer las familias cuando intentan educar sexualmente hoy en día, Ferrer destaca “la tendencia a interrogar al menor”, algo que puede provocar un cierre comunicativo y desconfianza. “Cuando se le presiona con preguntas directas, el menor se bloquea y se refugia en evasivas. Y, por otro lado, delegar la educación sexual en sus amistades o en Internet implica perder la oportunidad de transmitir unos valores y un contexto valiosos”.

Si la conversación existe desde siempre, el adolescente sabrá que puede acudir a su familia sin miedo ni juicios

Alejandro Villena — psicólogo y sexólogo clínico
También es frecuente, dice, “el error de timing”. Muchas familias esperan a que el tema “toque” en el colegio, pero para entonces la realidad ya va por delante. “Si la escuela ofrece la primera charla a los 15 años, llegamos tardísimo. La educación sexual debe empezar años antes, en casa y de forma natural”.

Villena añade otro tema recurrente: “A menudo se habla solo cuando hay un problema”, explica. “Y no se trata de apagar fuegos, sino de crear un clima de confianza previo. Si la conversación existe desde siempre, el adolescente sabrá que puede acudir a su familia sin miedo ni juicios”.

Padres ausentes, madres sobrecargadas
Otro desequilibrio señalado por los expertos es la habitual falta de implicación de los hombres. “La educación sexual recae mayoritariamente en las madres”, observa Ferrer. “Los padres se mantienen al margen, y eso priva a niños y niñas de referentes masculinos que eduquen en valores de respeto, consentimiento y autocuidado. Si no lo hace el padre, lo hará un influencer”.

Cómo crear un espacio de conversación real
Según la educadora sexual, para hablar de sexualidad en casa, basta con tener en cuenta tres pilares: formarse, sanar la propia relación con el tema y aprovechar las oportunidades cotidianas. “Es esencial que padres y madres se informen sobre qué temas son pertinentes en cada edad y, sobre todo, que se anticipen a la realidad digital”, explica. En su opinión, no hay que esperar al momento indicado según el manual: si un menor ya ha estado expuesto a ciertos contenidos, es el momento de hablarlo.

Ferrer también insiste en mirar hacia dentro: “Todo lo que vivimos en la infancia (los silencios, los tabúes, las incomodidades) influye en cómo transmitimos la sexualidad. Si no resolvemos esos miedos, los heredarán nuestros hijos”. 

Finalmente, anima a seguir lo que señalábamos al inicio de este artículo, aprovechar cualquier momento del día: una noticia, una escena de película o incluso un comentario en la calle, como punto de partida natural para hablar de respeto, cuerpo o consentimiento.

Todo lo que vivimos en la infancia (los silencios, los tabúes, las incomodidades) influye en cómo transmitimos la sexualidad

Laura Ferrer — educadora sexual
El psicólogo y sexólogo Álvaro Villena propone lo mismo, y lo baja a un terreno más práctico. “Se pueden generar espacios para hablar de forma relajada, como un cinefórum familiar una vez al mes o incluso un buzón de preguntas anónimas en casa o en el colegio”, sugiere. “También funcionan los recursos adaptados a su edad —un podcast, una canción o un cómic—”, el propio Villena es autor de uno titulado El Tiburón de Internet (Editorial Sentir), que trata sobre los peligros de la red. “Siempre que estén supervisados por los adultos y se comenten juntos. Lo importante es que la conversación esté viva, no que sea perfecta”, concluye.

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No van a conseguir callarnos
El juez Peinado nos exige 50.000 euros por publicar una entrevista y amenaza con querellarse contra nosotros si no la borramos.

Las presiones contra elDiario.es crecen cada año. También lo que gastamos en abogados.

Hoy más que nunca, necesitamos el apoyo de personas como tú para defendernos y seguir contando lo que otros no quieren que sepas. Ayúdanos a defendernos.


En su artículo Steven Ing calculaba que si una familia comenta una noticia sobre sexualidad una vez por semana, acumulará más de 500 conversaciones antes de que el hijo cumpla los 18 años. Cinco minutos cada domingo que pueden cambiar por completo la manera en la que una persona se relaciona con su cuerpo, sus emociones y los demás.

“Me siento juzgada como abuela cuando cuido a mis nietos, ¿cómo lo hablo con mi hija para evitar conflictos?”

"Me siento juzgada como abuela cuando cuido a mis nietos, ¿cómo lo hablo con mi hija para evitar conflictos?"
Ferrer lo resume en una frase que podría servir de epílogo: “Hablar de sexualidad desde la infancia es la mejor inversión que podemos hacer. Es enseñar a vivir bien”.