Dedicado a tod@s l@s niñ@s del mundo

El niño no es una botella que hay que llenar, sino un fuego que es preciso encender (Montaigne)

miércoles, 12 de enero de 2022

Museo de costumbres de Gejo de los Reyes

 * https://salamancartvaldia.es/noticia/2021-02-13-el-museo-de-gejo-de-los-reyes-una-preciosa-historia-de-las-costumbres-de-nuestros-pueblos-11313

OFRECE DISTINTAS SALAS TEMÁTICAS CON MUESTRAS DESDE 1930

El museo de Gejo de los Reyes, una preciosa historia de las costumbres de nuestros pueblos


La enseñanza, las comunicaciones, los utilitarios de la guardia civil, los bomberos, la cultura de los pastores o el sereno, etc., forman parte de sus colecciones antiguas

Gejo de los Reyes alberga un singular museo a 58 km de Salamanca que nos explica la vida en los pueblos de nuestros padres y abuelos en el siglo pasado. Antonio Galindo de la Vara, propietario y gran artífice de esta preciosa muestra y su riqueza cultural, ha conseguido llenar numerosas salas con cientos de ejemplares que actualizan las costumbres de nuestros ancestros y nos cuenta durante más de dos horas emotivas historias que quedan para siempre.

Visitar este espacio artístico después de haber contemplado un solar en ruinas hace tiempo da buena cuenta del trabajo ímprobo de este profesor de instituto jubilado y de su dedicación durante más de una década: "El museo fotográfico "La Huella del Tiempo y el Arte de Candar" es lo primero que hice, hace unos 12 años y seis años después el proyecto de las aulas temáticas", nos explica. El resultado ha sido distintas colecciones y la creación de un museo de obligada visita en esta pedanía de la comarca de Tierra de Ledesma.

Una original placa a la entrada da nombre a la asociación creada por Galindo para la difusión del museo, que puede presumir de su proyección nacional e internacional: El Abadengo de los Florencio, con gente del pueblo, y también de haber recibido esta colección artística desde sus orígenes "cerca de cinco mil visitantes". Estudiantes de Burdeos de intercambio con el IES Venancio Blanco han disfrutado de las diversas colecciones y distintos talleres, o los que llegaron de Hamburgo, igual que los centros salmantinos Lucía de Medrano, García Bernal, Mateo Hernández, Quercus (El Encinar), IES Peñaranda de Bracamonte, la Asociación del 600 y su caravana, la Fundación AVIVA, o un grupo de catedráticos de Valladolid y turistas llegados desde muchos lugares de la geografía nacional. El proyecto también fue presentado en la Universidad de Salamanca. Nuestro entrevistado quiere recalcar que "desde el Archivo Histórico de Salamanca se han preocupado también y desde el propio Museo del Automóvil".

La experiencia para los alumnos de los centros que visitan este espacio cultural incluye talleres de albañilería, madera y juegos populares, ganadería, huerto, artesanía o taller de la piedra. Galindo nos cuenta que "Hermi ha puesto a veces el tractor y les explica cómo se trabaja el campo, enseñándoles las vacas y las ovejas".

El museo de Gejo de los Reyes, una preciosa historia de las costumbres de nuestros pueblos   | Imagen 1

Gejo de los Reyes fue premiado en la primera edición de los Premios Surcos de RTVCyL como el pueblo a la mejor iniciativa en 2015, con la presencia de la ministra de Agricultura; "un buen ejemplo de emprendedores del medio rural", indica orgulloso nuestro protagonista. Hinojosa de Duero compitió en la misma categoría por su Feria Internacional del Queso.

Enorme valor artístico

En una primera fase fue creado el museo El Pajar, un aula con fotos antiguas, algunas de Gombau, de gentes del lugar y pueblos próximos, incluidas las de quienes emigraban a Argentina, así como una imagen de la fachada de la Plaza Mayor de Salamanca. "Revivir España desde los años 30" fue el título del segundo proyecto. Varias salas temáticas que forman esta entrega nos enriquecen con tantas piezas antiguas y reliquias de un enorme valor artístico y cultural para entender la forma de vida a mediados del siglo XX y en épocas anteriores. Algunas placas recuerdan el nombre de los moradores de estas viviendas antes de restaurarlas por el motivo que nos ocupa: La Bibiana, la Garrancha, la Jesusa o El Chispas, entre otras. La laboriosidad para adquirir las viviendas y solares es imaginable: "Hay una historia detrás de cada adquisición de cada aula temática. Fue un proceso de investigación preguntando a mucha gente de Gejo de los Reyes y de los pueblos de alrededor, incluso del Ayuntamiento. Esas casas estaban totalmente derruidas, muchos de los propietarios habían fallecido y sus herederos no tenían ni escrituras", recalca este estudioso de las épocas pasadas, y sobre nuestra curiosidad sobre la colaboración de los vecinos o el gasto generado, nos comenta que "en el primer proyecto la gente del pueblo y los amigos, lo que me dieron fueron ánimos para poder seguir y un apoyo moral. En este segundo proyecto de aulas temáticas me han ayudado a datar y me han facilitado información de los objetos que tengo. Puntualmente me han hecho alguna donación de objetos interesantes".

Buena parte de los visitantes no conocieron esa cultura, y quienes acuden en una edad más avanzada se muestran también sorprendidos, sintiendo una especial nostalgia. Una centralita de 1840 utilizada hasta 1960 ocupa una de las habitaciones, con sus operadoras para pasar a la sala de espera. Bicicletas de la Primera Guerra Mundial, distintos utilitarios sobre dos ruedas que utilizaban los bomberos cuando no podían pasar los carros con las mulas; la bicicleta de la Guardia Civil o el sereno, la Telefónica o distintos trabajadores y ciudadanos de a pie o los mismos niños, dan buena cuenta de la evolución de este sencillo y práctico vehículo de los años 50 a los 90, con una encantadora bici con sidecar de 1920. Contemplamos una Penny Farthing fabricada en 1870 y aprendemos que la primera vuelta al mundo la dio Thomas Stevens en 1884 (tardó tres años y realizó más de 21.700 km). Un Fiat Balilla negro de 1.934 da originalidad a otra de las salas, entre las que destacan un aula con los pupitres, mapas y libros antiguos o la botellita de leche para el desayuno. La barbería tiene su encanto, con los distintos precios de afeitado o el servicio para despiojar. Más al exterior, diversos chozos que dan buena cuenta de la trashumancia de los pastores, un relato que llama la atención. También, la ilusión de nuestro interlocutor por sumar detalles a esta miscelánea artística? "Ampliar esas aulas temáticas, todo es posible, porque cada día se me ocurre una cosa nueva y hay muchas cosas interesantes por descubrir".

Integración cultural contra la despoblación



El recorrido por esta rica infraestructura es un auténtico privilegio y que alguien haya podido reunir tantas piezas y recuerdos parece un milagro. Antonio Galindo también ha colaborado en otras iniciativas del pueblo, siendo promotor hace unos años de los "Talleres de trabajo de rehabilitación de Gejo de los Reyes y la recuperación de sus costumbres", una idea que integró las nuevas tecnologías para disminuir la brecha digital, la lucha contra la despoblación y la integración cultural, en colaboración con el IES Venancio Blanco y el Ayuntamiento de Villaseco de los Reyes, al que pertenece esta pedanía, y que recibió personalidades de Turquía, Polonia, Alemania e Italia. La Universidad de Salamanca tuvo una participación importante a través del Grupo de Investigación GRIAL. El principal objetivo del curso fue compartir diferentes metodologías para dar solución a los problemas detectados en las encuestas realizadas a estudiantes, padres y profesores de diferentes escuelas europeas con participación de universitarios inmigrantes.

Galindo reconoce encontrarse integrado con la gente de esta comarca salmantina, a la que valora por sus iniciativas y se siente igualmente querido. De familia abulense, su padre, Florencio, era maestro y su hermano del mismo nombre, catedrático de Historia del Arte, desgraciadamente fallecidos hace cuatro años. A todos ellos los quiere recordar con esta brillante obra.

Reconocimiento y ausencia institucional

Antonio Galindo puede presumir de esta magnífica obra construida con tanto talento y buena dosis de cariño y altruismo, acompañada de un rosario de felicitaciones con el mérito añadido de que, a pesar de haber nacido en Avila, decidió regalarnos a los salmantinos. Recordando sus buenos tiempos de jugador de baloncesto en su juventud, puede haber logrado la canasta de su vida. Le inquirimos por posibles ayudas de institucionales locales o regionales. Le cuesta hablar de ello pero insistimos, dado el reiterado interés de los políticos en el desarrollo de ideas para dar vida a la España vacía. Al parecer nuestros responsables de Cultura fueron invitados hace tres años, con la ingrata sorpresa de que ni siquiera se han dignado en visitar esta rica colección de ejemplares y vestigios, admirados por todos. Desde un punto de vista ético y cultural, una valoración inmediata de este espacio artístico y su inclusión en el circuito turístico provincial, se hace necesaria. La Directora del área de Cultura de la Diputación, Belén Cerezuela, nos asegura un próximo compromiso, y confiamos en sus palabras. Galindo espera su visita y la del Director del Instituto de las Identidades de la Diputación de Salamanca, Francisco Blanco, cuya asistencia se ha demorado igualmente en el tiempo, y asegura que los invitará a unas pastas con aguardiente encantado en su taberna antigua.

Cabe señalar que este benefactor artístico no cobra por el acceso a dicho museo y la entrada gratuita es otro de los alicientes. Lo cierto es que Salamanca puede presumir de otro rico enclave artístico para recuperar las sanas costumbres de nuestros antepasados y disfrute de los propios salmantinos y todas aquellas personas que deseen visitarlo desde cualquier punto del mundo.

Contacto: info@galicancasarural.com Tel móvil: 629 88 88 33



martes, 11 de enero de 2022

Teatro y Cine en las Escuelas Rurales

 * https://www.elmostrador.cl/braga/2022/01/04/cecilia-montecinos-ulloa-la-profesora-que-acerco-el-teatro-y-el-cine-a-una-inaccesible-escuela-rural-es-candidata-a-recibir-el-premio-global-teacher-prize-chile/?fbclid=IwAR1sYJuN-BgP-UhHItfTOUyacwU5vlQcbaOgj3I5uqZZnYT0GOVOiS9Cjds

Montecinos nació en Pirque, siempre soñó con convertirse en profesora y poder educar en lugares alejados de los grandes centros urbanos. El año 2017 cuando comenzó a trabajar en la escuela rural de Hueque, en Chaitén, sentó raíces. “Llegar desde Santiago a un lugar tan alejado fue al principio súper difícil, pero con el amor de mis estudiantes y la tranquilidad del lugar, cada día se me hacía un poco más fácil”, cuenta.

Cecilia Montecinos Ulloa es una unidocente que desde el 2017 se desempeña en una alejada localidad llamada Huequi, a la cual solo es posible acceder vía marítima o aérea. Huequi está situada junto a la desembocadura del río del mismo nombre en el sector norte de la Península de Comau, parte de la comuna de Chaitén en la Región de Los Lagos.

Dentro de los proyectos más destacados de Cecilia,  se encuentra haber ganado junto a sus estudiantes el concurso “Teatro en tus manos” de FITICH, como el mejor trabajo en equipo y ser seleccionados por Elige Educar para desarrollar un proyecto de investigación de la fauna del sector.


En estos cinco años en la localidad, ha podido vivir junto a sus estudiantes experiencias sumamente inspiradoras, las cuales la han posicionado como una de las y los 20 docentes seleccionadas para participar de la 6ta versión del Global Teacher Prize Chile, el cual reconoce a aquellos profesores que están cambiando la forma de enseñar, poniendo la experiencia y a los estudiantes como protagonistas del proceso.

Por esto, en un nuevo Mujeres Inolvidables, el especial semanal en donde destacamos las importantes hazañas de mujeres chilenas de la historia y el presente, visibilizamos el impacto de Cecilia Montecinos Ulloa en la educación rural extrema del país.

Montecinos nació en Pirque, siempre soñó con convertirse en profesora y poder educar en lugares alejados de los grandes centros urbanos. El año 2017 cuando comenzó a educar en Huequi sentó raíces. “Llegar desde Santiago a un lugar tan alejado fue al principio súper difícil, pero con el amor de mis estudiantes y la tranquilidad del lugar, cada día se me hacía un poco más fácil”, cuenta.

Durante el 2020 recibió la invitación para participar de un concurso llamado “Teatro en tus manos” organizado por el Festival Internacional de Teatro Itinerante por Chiloé Profundo – FITICH, el cual buscaba incentivar la creación artística en el contexto del encierro, producto de la pandemia, y poder seguir, de esta manera, acercando el arte y la cultura a los más diversos y recónditos lugares de la región de Los Lagos.

“El teatro en todas sus formas siempre es un aporte al desarrollo de los estudiantes, más aún en tiempos de pandemia donde lo socioemocional cobraba mayor relevancia. En eso vi una oportunidad para mis alumnos, donde a través del teatro podíamos potenciar distintas habilidades”.

La docente, junto a doce niños de primero a sexto básico, fueron los encargados de recrear la historia de “Guaigüenes”, que contaba las experiencias de una familia de Chonos en 1553, donde cada uno de los estudiantes fue armando la escenografía, creando los personajes de plasticina, haciendo los diálogos, entre otras labores.

Todo este proceso tuvieron que realizarlo desde sus casas y editar el trabajo que fue presentado en el festival. Este fue galardonado como “Mejor trabajo en equipo”, lo que les permitió pasar a la segunda fase del concurso.

Esta se llevó a cabo durante el 2021 y consistió en distintas asesorías con profesionales de las artes escénicas para la construcción de una nueva obra por parte de los estudiantes de Hueque. Es así como la docente junto a sus alumnos, reciben la asesoría de Camila Landon, directora de Oani Teatro y referente del teatro Lambe Lambe en Chile.

El proyecto se trata de Las Trempulcahues, cuatro machis que se transforman en ballenas blancas para llevar el alma de los difuntos a la Isla de Las Almas, en este caso, la Isla Mocha. Es una mezcla de actuación y teatro Lambe Lambe donde todos los niños y niñas de la escuela aportan según sus habilidades y creatividad.

En septiembre un equipo audiovisual visitó la localidad de para realizar la grabación de la historia, momento en que los estudiantes por primera vez pudieron participar en producción de un corto audiovisual.

El teatro y el cine ha significado un gran cambio en su escuela, siéndoles abiertas la puerta del aprendizaje a estos estudiantes y fomentar la expresión oral, la creatividad, el trabajo en equipo, la responsabilidad, la disciplina, tolerancia a la frustración, etc.

Los logros no terminan allí, tras el trabajo de Cecilia, sus estudiantes y el apoyo del FITICH con el concurso y producción anterior, fueron seleccionados para participar de un proyecto de Elige Educar que trata sobre el comportamiento de la fauna en los bosques de la localidad.

Además, avanzaron de fase con dos proyectos nuevos en la 2da versión del concurso “Teatro en tus manos” de FITICH.

“Me enorgullece estar nominada a mejor docente, pero más me enorgullece ver la motivación y el crecimiento de mis estudiante. Que sepan que nada es imposible, y aunque estemos en el fin del mundo, podemos ser siempre mejores”, fue una de las declaraciones de Cecilia en el contexto del Festival chilote.

sábado, 8 de enero de 2022

Salvar escuelas rurales

 * https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/tablets-ukeleles-neurociencia-jugada-maestra-rural-atraer-alumnos-salvar-escuela-pueblo_1_8327483.html

Tablets, ukeleles y neurociencia, la jugada de una maestra rural para atraer alumnos y salvar la escuela del pueblo

El aula de Senegüé se ha mantenido tras aumentar la matrícula de dos a ocho alumnos de primaria.

— La Higuera vuelve a retoñar: la aldea turolense, que llegó a ser un pueblo fantasma en los 80, recupera vecinos

120 kilómetros diarios para llevar a sus hijos al colegio. Este es el camino que hace todos los días Elisabeth, no por falta de un centro escolar en su localidad, Villanúa, sino porque ha decidido apostar por la escuela unitaria de Senegüé, que se mantiene abierta este curso gracias a los ocho niños y niñas de primaria que comparten aula en este colegio oscense. Virginia Blanco propuso al Departamento de Educación un proyecto para dar viabilidad al centro, que se habría tenido que cerrar por falta de menores en la localidad. 

"La escuela de Senegüé siempre ha estado temblando y parecía que se iba a cerrar del todo, una lástima porque es la escuela más antigua del valle. Yo antes fui alcaldesa de Senegüé e intentamos impulsar la escuela, venían familias pero no les encontrábamos casas y al final ese camino se acabó. Entonces planteamos un proyecto educativo para que viniese gente de fuera, lo que hacemos es aunar metodologías que se usan en muchos centros, no inventamos nada nuevo", explica Blanco. 

Este proyecto utiliza "la educación emocional, el movimiento, las gestiones y aprender juntos tocando o viviendo. Además, trato de enseñarles a usar la tecnología como medio para aprender. Tenemos unas tablets y una pantalla interactiva, con esto es fácil usar la tecnología para el aprendizaje, hoy por ejemplo estábamos viendo las raíces y hemos buscado en internet como se llaman las partes y para qué sirven. Usamos el ukelele en las clases de lengua para la conciencia fonológica, usamos la música y todo lo que es neurociencia, entre otras cosas. Dedicamos tiempo a todo eso y yo pienso que así se hacen las personas", explica la docente.

Estos métodos educativos son los que llevaron a Elisabeth a seguir a Virginia hasta Senegüé: "Virginia les dio clase cuando trabajaba en Villanúa y me gusta mucho su estilo de enseñanza. Mis hijos tienen que tener una adaptación curricular en lengua, tienen hiperactividad y déficit de atención, cuando lo descubrió la orientadora Virginia me los llevó fenomenal, el año pasado que ella estuvo de baja se noto un montón", explica. Además, asegura que le interesó mucho el proyecto y quería evitar el cierre de la escuela.

"Virginia les ha enseñado mucha tecnología, han creado sus propios videojuegos basados en matemáticas, en lengua… aunque sea un centro rural están muy modernizados". Además, no es solo una educación naturista, sino que se estudian los contenidos reglados, "no es una educación libre, siguen una adaptación curricular porque cuando acabe la primaria irán al instituto", explica Elisabeth.

Isabel Jiménez Pellicer también escogió esta escuela para su hijo Akan "porque es una escuela rural unitaria y conviven niños y niñas de diferentes edades lo cual me parece una ventaja, las relaciones son más humanas y cercanas, hay un aprendizaje más autónomo y una mayor participación de las familias en el cole y con las personas del pueblo, es completamente diferente a lo que tenemos a las ciudades".

Jiménez considera que el sistema educativo sigue "anclado en una metodología pasadísima no adapta a este siglo, que promueve lo mismo para todos: conseguir objetivos académicos muy estándar, pero los niños son diferentes y hay diferentes formas de aprender lo mismo, y yo creo que esto se puede aplicar mejor en una escuela rural porque además hay menos ratio en el aula. Pienso que cada niño es distinto y se debería valorar el talento de cada niño, queremos crear niños estándar pero el siglo en el que estamos requieren capacidades muy diferentes".

Gran esfuerzo para las familias

Virginia explica que parte fundamental de este proyecto es el grupo de alumnos y alumnas "depende de cómo sea el grupo la clase va a ir de una forma u otra, tenemos de segundo, de tercero, de cuarto y de sexto. Unos no saben castellano, otro no sabe escribir… y se ayudan los unos a los otros. Vienen de Biescas, Sabiñánigo, Cartirana y Villanúa. Para las familias es un esfuerzo grande a nivel de organización y concienciación, hay muchas personas que me han dicho que estaban interesados pero no podían".

Muchas de estas familias no podían porque, por el momento, no hay ruta de transporte, por lo que los padres tienen que llevar a sus hijos cada día, "el Departamento de Educación sí que me dijo que si se daba el proyecto de momento coste cero, esto es escuela pública pero no hay transporte". Por eso agradece a las familias el "sacrificio" que están haciendo por sus hijos, "el creer en este tipo de escuela, la inercia muchas veces te lleva a ir al centro al lado de casa, pero priorizar la calidad de la educación a tu vida familiar dice mucho de ellos".

Ambas madres cuentan que sus hijos van muy contentos al colegio y agradecen a Virginia Blanco su método de enseñanza: "se puede enseñar de otra manera más amable para los niños y luchar por eso, haciendo posible a estos ocho niños la maravillosa oportunidad que les brinda de formar parte de un cambio", relata Isabel, que asegura además que su hijo "va contentísimo al cole, está encantado con los niños y con Virginia. Está muy motivado y encantado, yo le noto alegre y feliz".


Un aula singular en la Naturaleza

 * https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/aula-cole-bosque-singular-modelo-educativo-localidad-oscense-ulle_1_8637067.html

Cuando el aula del cole es un bosque: el singular modelo educativo de la localidad oscense de Ulle


La escuela-bosque está basada en el contacto con la naturaleza y el juego libre para niños de 2 a 6 años. Este pueblo busca ampliarla a la educación primaria

— Tablets, ukeleles y neurociencia, la jugada de una maestra rural para atraer alumnos y salvar la escuela del pueblo

En septiembre de 2018 siete niños y niñas comenzaron su educación infantil en la escuela bosque de Ulle, en la provincia de Huesca. Las familias buscaban ofrecer a sus hijos una educación alejada de las aulas tradicionales y en contacto con la naturaleza. 

Álvaro de Andrés fue, junto a su pareja, el impulsor de este proyecto, cuya idea nació en marzo de 2018. "Lo lanzamos para buscar una salida laboral en el Pirineo, que es donde queremos vivir, y también porque no nos convencía la educación que veíamos en los colegios de nuestros alrededores para nuestros hijos". 

Expedición a la nieve de los alumnos de la escuela bosque de Ulle Asociación Educativa Mochuelos

La Asociación Educativa Mochuelos se creó en mayo de 2018 para dar forma jurídica a la iniciativa de un grupo de familias de la Jacetania y el Alto Gállego cuyo objetivo era crear una Escuela Bosque para la etapa de educación infantil. De Andrés cuenta que la respuesta fue muy buena y el proyecto despertó el interés de siete familias. Hoy, cuatro años después, la escuela bosque de Ulle se encuentra al máximo de su capacidad con 15 niños y niñas de 2 a 6 años, cinco en cada curso de infantil. 

Para llevarlo a cabo se arregló una antigua casa de aperos para que los niños tuvieran donde refugiarse ya que, aunque pasan la mayor parte de la jornada en el bosque, necesitan un espacio cubierto. Sin embargo, el refugio todavía necesita mejoras ya que la falta de tiempo y de recursos económicos no ha permitido a las familias llevar a cabo ese trabajo. Es por ello que han lanzado una recaudación de fondos en ideas de pueblo, para poder mejorar las instalaciones del refugio y homologarlo. 

Exterior del refugio de la escuela bosque de Ulle Asociación Educativa Mochuelos

De Andrés asegura que el proyecto tiene una buena acogida y que "hay gente que incluso cuando nacen sus hijos nos intentan reservar plaza, aunque es una cosa que no hacemos, pero todos los años se llenan las plazas, es lo que permite que sea viable el proyecto". Los niños y niñas acuden desde Jaca, Sabiñánigo, Canfranc o Villanúa. Recalca también que "hay bastante gente que no es de aquí y una de las razones de venir a vivir a la zona es tener una plaza en la escuela, hay gente que se ha planteado vivir en el Pirineo y que una de sus razones es este proyecto educativo". 

Este proyecto también ha recibido el reconocimiento de la Diputación Provincial de Huesca con el premio Félix de Azara, que le ha otorgado el accésit en la categoría de entidades sin ánimo de lucro. 

Contacto con la naturaleza y juego libre 

La mayor parte del tiempo los niños y niñas de la escuela bosque de Ulle están al aire libre. A las 09:30 llegan al refugio y van hasta la zona de juego escogida para ese día. Después, realizan una asamblea y almuerzan. "La parte central es estar al aire libre y la importancia del juego libre, una gran parte del tiempo que los niños están en el bosque disponen de tiempo para jugar a lo que ellos quieran sin juguetes, con los elementos que encuentran en la naturaleza, sin que sea un juego dirigido", explica de Andrés. 

Tal y como exponen en su página web, el objetivo central del trabajo pedagógico es el "desarrollo integral del niño. Para ello usamos una metodología en la que cada tema se aborda desde multitud de puntos de vista y utilizando muy diversos recursos: canciones, juegos, manualidades, actividades creativas, excursiones, libros y cuentos, además de a través de las propias experiencias en la naturaleza y de los sentidos". 

Actividades de los alumnos y alumnas de la escuela bosque de Ulle Asociación Educativa Mochuelos

Estas actividades se llevan a cabo en Ulle, un pueblo de 35 habitantes a casi 1.000 metros de altitud a las faldas de la Peña Oroel. "Los alrededores de Ulle nos ofrecen un entorno magnífico para la Escuela Bosque. Se trata de un paisaje diverso con zonas de bosque, boj, campos de cultivo, arroyo con agua todo el año, etc. Además en el pueblo se mantiene la ganadería extensiva tradicional, por lo que los niños pueden tener contacto tanto con los animales como con las labores tradicionales del campo", explican en su web. 

El refugio se encuentra dentro del casco urbano y fue rehabilitado en el verano de 2018. Cuenta con mesas y bancos donde comen y realizan actividades. Además, "aquí nos resguardamos de la lluvia y de la nieve y nos calentamos en los días más fríos después de haber pasado la mañana en el monte". 

Dar el salto a la educación primaria

Desde septiembre de 2021 existe un proyecto de primaria en el que "las familias que han ido saliendo sus hijos de la etapa de infantil han querido crear otro proyecto para la etapa de primaria". Esta iniciativa, A Bellota, también se sitúa en Ulle, en una era cercana al refugio de los más pequeños y, al ser educación obligatoria, necesita recibir la homologación del departamento de educación. 

Interior del refugio de la escuela bosque de Ulle Asociación Educativa Mochuelos


"Tanto en infantil como en primaria se sigue el currículo educativo del Gobierno de Aragón, lo que pasa es que la metodología es muy distinta, pero los contenidos y objetivos son exactamente iguales", explica Álvaro. "El problema de la homologación viene de las instalaciones, porque los profesores están titulados y los contenidos cumplen, pero la instalación de nuestra escuela es el bosque, que no cumple con los criterios de una escuela urbana, tales como entradas adaptadas, baños separados, salida de incendios, despacho del director o polideportivo, son cosas que no tienen aplicación en nuestro ámbito".  

Para poder obtener esta homologación y mejorar las condiciones del refugio se está llevando a cabo una recaudación de fondos en la que se buscan recursos para sustituir la puerta de entrada para evitar la entrada de ratoncitos en otoño y dar más luz natural al espacio; construir un porche en la entrada con un baño seco; e instalar canalones para recoger el agua de lluvia del tejado y poder regar. También se necesitan otros recursos como material escolar, libros o instrumentos musicales.

viernes, 3 de diciembre de 2021

Obligación de ayudar a los niños a aprender, no examinarles!

 * https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/obligacion-ayudar-ninos-aprender-no-examinarles_128_8531654.html?fbclid=IwAR2p-hBoJ5DbGcWQd8Ulv2PV5Jfe2kU1pDqixJThePkyc_nfxt3u4cLvMCY

“Nuestra obligación es ayudar a los niños a aprender, no examinarles”

José Luis Murillo es maestro jubilado: "Estoy cada día más convencido de que en España estamos en la caverna de la educación"


Ana Sánchez Borroy

27 de noviembre de 2021 23:09h

37 años pasó José Luis Murillo (Villamayor de Gállego, 1958) como maestro en la escuela de Sahún, un municipio de unos 300 habitantes en el valle de Benasque. Allí, puso en marcha un proyecto educativo que recibió hace dos cursos la mención de honor de la educación aragonesa como referencia y modelo a seguir por las escuelas rurales. Ya jubilado, Murillo es autor del libro “Metodologías activas. Recursos para el aula (o qué podemos hacer en el cole sin libros de texto, asignaturas, deberes, exámenes ni notas)”, que se ha presentado recientemente en Zaragoza.

¿Qué se puede hacer en el colegio sin libros de texto, sin asignaturas, sin deberes, sin notas?

Buena pregunta (ríe). ¿Qué se puede hacer? Compartir vidas y aprendizajes

¿Eso es compatible con cumplir con los objetivos del currículo que se marcan para cada curso?

Claro que sí, es una cuestión de marco mental y de paradigma. La mayoría hemos heredado una educación que nació en el siglo XVIII, en la que lo importante era transmitir a los niños y a las niñas unos contenidos para después medirlos y seleccionarlos. Entonces, cuando se invierte ese paradigma y se cambia el marco mental para empezar a partir de los niños y las niñas, de sus necesidades, de sus intereses, de sus intereses, de sus propuestas... te encuentras con que la escuela es un espacio de vida, en el que ocurren cosas. En ese espacio de vida también ocurren aprendizajes. Una de las cosas que se nos suelen olvidar en el mundo adulto es que, a nosotros también nos pasa, pero a los niños y las niñas todavía más, porque acaban de llegar: que tienen que sobrevivir y para hacerlo, necesitan aprender, es una necesidad vital de los niños y las niñas. Cuando en la escuela se les permite aprender, no se les bloquea, llegan a adquirir los conocimientos, las competencias, las actitudes, los valores, las normas... todo lo que marca el currículo. Lo que ocurre es que cuando quitamos todo eso, de repente, el proceso hace que se lleguen a hacer los mismos aprendizajes que los demás niños y niñas, pero de otra manera. Se puede hacer disfrutando de lo que se hace.

¿La escuela puede llegar a aprender a bloquear el aprendizaje de los alumnos?

Sí, claro, esa es la misión de la escuela del siglo XVIII: crear personas obedientes, estandarizar, conseguir que todos los niños y niñas lleguen a los mismos listones, a las mismas medidas y seleccionar quiénes pasan, quiénes repiten. Esa es su misión. Entonces, la misión de todas las herramientas pedagógicas que aparecen en ese marco de escuela tradicional no es ayudar a aprender a los niños.

¿Hasta qué edades podría aplicarse esta filosofía?

Estoy cada día más convencido de que en España estamos en la caverna de la educación. Mi hija está ahora mismo en Edimburgo, había abandonado la universidad y ha vuelto a ilusionarse con la universidad de allí porque aplica esos planteamientos. Ella misma, cuando vio el programa de estudio, me dijo que se volvía a apuntar porque es como la escuela de Sahún. Hace unos años, le dieron un Premio Princesa de Asturias a la representante de un grupo de institutos de Estados Unidos que trabaja así. Lo que pasa es que, en España, después de tantos años de dictadura y de ese marco mental de la escuela del siglo XVIII, se nos ha olvidado que lo más importante de la escuela no es enseñar a los niños, sino que los niños aprendan. No se trata de ser una escuela de transmisión, sino una escuela de aprendizaje. El otro día Juan Luis Arsuaga decía que en la universidad no hay nada que enseñar. Todo lo que son conocimientos, todo lo que son contenidos de aprendizaje, en este momento, está en la red, en las enciclopedias, en los libros... En la universidad, hay que plantear dudas de lo que no sabemos, para que el alumnado investigue y busque nuevos aprendizajes. "¿Para qué voy a repetir en la Universidad lo que está ya en la Wikipedia?", decía.

¿Esto casa con el anuncio de la Ministra de Educación, Pilar Alegría, de que no será necesario superar los exámenes para pasar de curso en la ESO?

Habría que matizarlo. En España, se nos llena la boca con lo que se hace en la educación de Finlandia, pero luego no nos fijamos en todo lo que hacen: allí no repite nadie, no se examina, se evalúa. Ese es otro concepto que, por culpa de la educación que padecemos, está muy devaluado: se confunde evaluar con examinar. En Finlandia, no examinan a nadie; directamente, observan sus aprendizajes y cuando un niño o niña necesita ayuda, se le presta. Esto, no se hace sólo en Infantil o en Primaria. Hace unos años, en un instituto de Girona, el Instituto de Sils, nos decían que la ESO es una etapa obligatoria y, por tanto, no se debe hacer repetir a nadie en esa etapa. Nuestra obligación como centro es ayudar a los niños a aprender hasta donde puedan hacerlo, ayudarles a desarrollar sus capacidades, que son diferentes en cada niño y en cada niña. No podemos estandarizar para que todos sean buenos en lengua, buenos en matemáticas... y si no, les hacemos repetir. No tiene ningún sentido. El anuncio de la ministra va en esa línea, pero tengo mucha curiosidad en ver cómo acaba esto de la LOM-LOE porque el matiz es que una cosa es hacerlo porque el planteamiento pedagógico y educativo es el que estoy comentando y otra cosa es, como ocurre a veces en nuestra educación, que simplemente se trata de maquillar datos y resultados académicos. Una cosa es decidir que no debemos examinar o hacer repetir a un niño porque mi obligación es ayudarle a aprender y no castigarle porque no aprenda. Y otra cosa sería decir que, como nuestras estadísticas a nivel internacional son penosas, por ley digo que está prohibido suspender. Y ya tengo maquillada la estadística. Ocurre mucho con los proyectos de trabajo, que es algo que va a imponer el ministerio en la nueva ley. Lo veo con curiosidad porque en estos momentos muchas escuelas dicen que trabajan con proyectos de trabajo y lo que hacen es coger el libro de la editorial de toda la vida, dar la lección de toda la vida y lo único que se ha cambiado es el nombre. Otra cosa de la que habla mucho la ministra y la nueva ley de la LOMLOE es las competencias. También habría mucho que hablar, pero afirmaría y creo que no me equivocaría que, cuando se apruebe la LOMLOE, las editoriales van a cambiar los libros, pero van a cambiar sólo los nombres: de repente, el libro de matemáticas pasará a llamarse de competencia matemática, el de lengua será el de competencia lingüística. Y las editoriales y la administración van a seguir financiando los libros de texto para mantener esta educación del siglo XVIII. Entonces, soy positivo y esperanzador y miro con curiosidad los cambios que va a haber, pero, como digo, no es lo mismo cambiar porque hay una filosofía detrás, hay un planteamiento pedagógico, hay paradigma educativo diferente; que cambiar sólo los nombres, maquillar el sistema. No sé en qué quedará.

Habla de una educación más personalizada... 

Totalmente, claro.

¿Harían falta más recursos?

No (risas). Es uno de los tópicos no sólo de la educación, en todos los servicios se suele decir que para mejorar algo hace falta más dinero. No, porque depende en qué se gaste el dinero. Lo que hace falta es reflexionar en serio, hacer un análisis de situación real de qué está ocurriendo en nuestra educación, hablándolo con los maestros y maestras, hablándolo con las familias... no desde los despachos de la administración. Cuando se tenga ese análisis de situación, ver cómo se transforma eso. Uno de los males que padecemos en la escuela rural, por ejemplo, es la falta de continuidad del profesorado. Casi la mitad del profesorado cambia cada año de escuela. Eso es terrible. Para que eso se solucione no hace falta gastar ni un sólo euro más: sólo hace falta que una administración, consciente de ello, ponga un artículo en una normativa que diga "desde ahora, los maestros se quedan en su escuela. Punto". Eso no cuesta dinero, es simplemente un cambio normativo, nada más. Pero, para llegar a eso, hay que reflexionar, no pensar en parchear nuestra educación, no en generar titulares de prensa como políticos, sino sentarse en serio con la gente que está en nuestras escuelas para saber qué se está haciendo. He conocido 5 o 6 leyes en mis cuarenta años de maestro; te puedo asegurar que los compañeros que usaban libros de texto hace cuarenta años han seguido con los mismos libros. Y los compañeros que trabajábamos de otra manera, con metodologías activas, con otros planteamientos educativos, daba igual la LOMCE, la LOGSE o la actual ley, hemos seguido trabajando igual. Entonces, o cambiamos eso o no cambiará nada, por mucho dinero que se ponga. Me parece terrible el despilfarro que hay: asistimos a una mercantilización tan bestia del sistema educativo que desde los despachos de las ciudades se coge dinero sólo porque eso genera titulares. Hubo una ministra, no me refiero a la actual, sino a la anterior, que hizo un comunicado para decir que dedicaría 3.000 millones de euros a lo que ella llamaba “digitalizar la educación”, enviando ordenadores a las escuelas. Si vas a las escuelas, te encuentras con que no saben qué hacer con esos ordenadores porque no han formado al profesorado. Y no los habían pedido, se han derrochado recursos por no pararse a hablar con el profesorado que está en las aulas. En mi escuela, he vivido situaciones una y otra vez de pedir cosas que no costaban casi dinero y esas no las conceden. Y no pedir nada, pero que nos enviaran cantidad de recursos que no se aprovechan. La falta de recursos es un tópico, pero no es un tópico actual. En 1905, Bartolomé Cosío, que es uno de los impulsores de la Institución Libre de Enseñanza, en una conferencia de prensa, dijo que uno de los males de la educación era el fetiche de los recursos. En 1905 ya se quejaba de que los maestros decían que necesitaban más recursos. Si coges un ordenador y lo pones en una clase, dejas allí a los niños solos con ese ordenador... eso no supone ninguna mejora en el aprendizaje, para nada, es un despilfarro más.

¿Habría reticencias entre el profesorado para aplicar este paradigma educativo que usted propone? 

Lo normal es que haya inercias. El profesorado tenemos una responsabilidad muy grande al trabajar por los niños y las niñas y su educación. Es algo que no tiene garantías, no hay botones que podamos apretar para conseguir que un niño aprenda o no aprenda. Entonces, muchos maestros y maestras tienen miedo al cambio, porque les da inseguridad ese cambio. Ante esa inseguridad, prefieren continuar haciendo lo que han hecho con ellos y con ellas. A partir de ahí, sí podrían surgir algunas reticencias. Pero es más por el miedo y por la inercia a hacer las cosas como se han hecho siempre, es muy difícil de cambiar. Cuando se aprobó la reforma de la LOGSE, quienes estuvieron reflexionando sobre cómo cambiar la educación en este país, no entendían, si estaba tan claro el modelo educativo que se quería poner en marcha, por qué en las escuelas se seguía haciendo lo mismo de siempre. Estoy en contacto con facultades de educación y con profesorado nuevo que llega a las escuelas; y te encuentras con que prácticamente a todo el profesorado, cuando eran niños y niñas, les educaron de una manera tradicional y, cuando han ido a las facultades de Educación, les han seguido formando de forma tradicional. Es normal que lleguen a una escuela y que, aunque vean que hay conflicto, que hay cosas que no les gustan, llevan toda la vida con un mismo sistema educativo. Cambiar eso es difícil.