Dedicado a tod@s l@s niñ@s del mundo

El niño no es una botella que hay que llenar, sino un fuego que es preciso encender (Montaigne)

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Informe PISA 2015



* https://www.ceapa.es/content/nota-de-prensa-de-ceapa-sobre-los-resultados-de-la-prueba-pisa-2015

CEAPA considera que los resultados que se han conocido, de una prueba tan cuestionada como PISA, solo nos deben servir para saber que la gestión del modelo educativo que tenemos perpetúa las desigualdades de origen y que debemos cambiarlo por un nuevo modelo educativo centrado en el alumnado.
CEAPA considera que los datos conocidos ayer de la tan cuestionada prueba PISA deben leerse con sumo cuidado para no entrar en valoraciones subjetivas inadecuadas. El triunfalismo de un Ministerio de Educación que trata de adjudicarse unos éxitos que no existen, es un mal camino que repite la mala praxis política que sufrimos los ciudadanos y ciudadanas de este país.
Los resultados reales son:
* Seguimos en los mismos valores, es el resto de Europa la que ha descendido en sus datos, por lo que nuestro sistema educativo está estancado.
* El nivel sociocultural y económico de la familia es el factor más determinante a la hora de explicar los resultados y eso se evidencia en la situación de las diferentes Comunidades Autónomas y de las distintas zonas dentro de cada una de ellas.
* La repetición escolar sigue siendo una lacra de nuestro sistema educativo, luego nuestra cultura de la evaluación es profundamente equivocada.
* El alumnado de las familias con menor nivel sociocultural y económico tienen cinco veces más probabilidades de repetir curso y fracasar en sus estudios.

Una cuestión que debe quedar clara es que el alumnado que ha sido evaluado en esta ocasión, también ha cursado todas sus enseñanzas con el formato LOE. Por tanto, la LOMCE no es la artífice de mantener los resultados que tenemos, ni de que ahora nos situemos más arriba en los famosos ranking de PISA. El Ministerio de Educación no debería sacar pecho de los datos porque no le corresponden.

Y, si sufrimos recortes desde hace ya casi una década, ¿cómo se explican los datos actuales? Sencillo, los centros educativos y, de manera muy especial, las familias, estamos compensando los efectos de esos recortes.
Nuestro modelo educativo está basado en una escuela que delega gran parte de la tarea educativa en las familias, obligando a éstas a compensar en casa las graves deficiencias de un sistema que no garantiza la igualdad de oportunidades con la actividad diaria que se desarrolla en los centros educativos.
La política de los deberes escolares y que las madres y los padres seamos segundos profesores en nuestras casas, tiene dos consecuencias directas que se vuelven a demostrar:

Los resultados dependen directamente de lo que suceda en casa, condicionando él éxito del alumnado al nivel sociocultural y económico de sus familias y al apoyo que éstas puedan dar a sus hijos e hijas.

Si este apoyo no puede darse, o no es suficiente para compensar lo que la escuela no hace, el alumnado tiene todas las papeletas para descolgarse en su progreso educativo y fracasar.

Lo anterior se redondea con una equivocada cultura de la evaluación, que está basada en sancionar al que tiene dificultades y primero obligarle a ir repitiendo algún curso y luego, con el tiempo, a que fracase y abandone sus estudios.

Es urgente que cambiemos el sistema educativo, pero no para mantener la LOMCE y que sus efectos perversos lleguen del todo al sistema educativo, sino para caminar en sentido contrario y avanzar hacia un modelo educativo que ponga en el centro del sistema al alumnado y sus necesidades.

Que la escuela compense de verdad las desigualdades de origen exige que el proceso educativo quede asegurado en los centros educativos, por lo que la cultura de delegar en las familias el éxito de dicho proceso mediante los deberes escolares y el apoyo familiar al currículo formal debe terminar de forma inmediata.

Los deberes escolares son la mayor fuente de generación de fracaso escolar y abandono educativo y hasta que esta sociedad no lo asuma y cambie su forma de proceder, no podremos mejorar realmente nuestro sistema educativo.

Junto a esto, la cultura de la evaluación debe sufrir un cambio radical, pasando de ser una forma de evaluar que sanciona y expulsa del sistema educativo al que tiene algún problema que explica su proceso educativo, a una cultura de evaluación formativa que ayude al alumnado a descubrir sus debilidades y le ofrezca soluciones para superar dichas debilidades.

Por supuesto, una evaluación justa pero real del sistema educativo en su conjunto y de la función docente en particular es una tarea inaplazable. Evaluar al alumnado no es evaluar ni el sistema ni la función docente.

Y, claro está, es también imprescindible revertir urgentemente los recortes experimentados en educación porque todo apunta a que no solo nos hemos frenado sino que estamos empezando seriamente a retroceder para volver a indicadores de hace décadas en muchos aspectos. En nuestro país aún no se notan por el gran esfuerzo que realizan diariamente las familias y los centros educativos, pero en el resto de Europa ya se visualizan con retrocesos porque este nivel de implicación de la Comunidad Educativa que tenemos en nuestro país no es tan sencillo de encontrar en otros.
Pero todo lo anterior no debe hacerse porque lo diga PISA, sino porque lo decimos desde hace mucho tiempo las organizaciones que componemos la Comunidad Educativa. PISA solo demuestra que llevamos razón cuando lo repetimos constantemente.
¿Nos ponemos a ello o seguimos jugando a pactos ficticios en los despachos del Congreso de los Diputados y las sedes de los partidos políticos?
Madrid, 7 de diciembre de 2016


nota de prensa CEAPA resultados PISA.pdf

©CEAPA
Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado
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lunes, 14 de noviembre de 2016

Más sobre los Deberes



* http://www.eldiario.es/eldiarioex/huelga-deberes_0_579193057.html
"Nuestra objeción a los deberes no es porque los chicos no tengan tiempo para hacerlos (porque están haciendo esas actividades extraescolares), sinoporque nos parece que abonan una cierta concepción errónea del aprendizaje, tienen una nula efectividad, y ocupan el tiempo familiar y de ocio (¡precisamente aquel que los chicos y sus familias deberían poder dedicar, si así lo decidieran, a “actividades extraescolares” o a lo que les diese la gana!) ". Víctor Bermúdez Torres
12/11/2016 - 23:00h
Volvemos al tema de las tareas escolares que ya tratamos aquí hace unas semanas.

Circula con gran éxito por las redes la carta de una madre que se opone a la huelga de deberes convocada por la CEAPA para los fines de semana de este mes. Según esta carta, la huelga supone un conflicto entre padres y profesores que se debería resolver mediante el diálogo. Además – dice – la huelga implica una desautorización mutua de padres y docentes que, según la autora, no contribuye en nada a fomentar el respeto que los niños deben tanto a unos como a otros.

Lamentablemente, no es posible estar de acuerdo con estos argumentos. En primer lugar, la huelga no es, estrictamente, un conflicto entre padres y profesores (yo soy profesor y estoy de acuerdo con la posición de los padres de CEAPA, por ejemplo), sino entre dos sectores no homogéneos de la comunidad educativa (lo que incluye padres, profesores, sindicatos, alumnos, etc). Uno a favor de racionalizar, regularizar o incluso prohibir en ciertos casos los deberes, y otro favorable a dejar las cosas, más o menos, tal como están. En segundo lugar, si se hace huelga es porque el diálogo ha fallado de forma reiterada. De hecho, el asunto de los deberes ocupa ahora el centro del debate público y preocupa a la administración educativa gracias a medidas de presión como esta huelga. En tercer lugar, si generalizáramos el argumento de esta madre no deberíamos hacer ningún tipo de huelga, pues todas ellas suponen una “desautorización” de personas o colectivos a los que, por ese motivo, nosotros o, al menos, nuestros hijos, podrían perder el respeto. No veo, además, por qué hay que tratar a un niño de forma tan cándida como para no mostrarle (de forma adecuada) determinados conflictos entre personas que, en una situación ideal (pero no real) deberían actuar en perfecta armonía. Una madre debería poder disentir – sin acritud o violencia, pero con determinación y argumentos – de un profesor, un médico, un juez o quien fuera (y afrontar las consecuencias) delante de sus hijos sin que esto tuviera que ser necesariamente nocivo para la formación cívica o moral del niño.
Algunos de los sindicatos más pujantes de la región (como PIDE) han manifestado también su repulsa a la huelga. Un responsable de PIDE publicó hace unos días un artículo (“No lo llames deberes, llámalo tareas” Hoy, 3-11-2016) en el que se esgrimen, básicamente, estos argumentos: (1) los deberes son indispensables para generar hábitos de estudio desde la educación primaria, así como para fomentar la responsabilidad y la autonomía del alumno, claves para el éxito escolar; (2) los “grupos pro no-tareas” son inconsecuentes en tanto no critican, también, el exceso de actividades extraescolares de los niños (que tantas veces les impide hacer los deberes); (3) los padres no tienen derecho a inmiscuirse en el trabajo de los profesores; y (4) los deberes no deberían suponer ningún tipo de discriminación social en familias en las que los progenitores no pueden ayudar (o pagar a quien lo haga) a sus hijos, dado que los deberes han de hacerlos los niños solos sin recibir otra ayuda que la de los docentes. Respondamos a estos argumentos, uno por uno.

Subrayar más o menos el vínculo entre el éxito en el “aprendizaje” y lo que normalmente se considera como “hábitos de estudio” (planificación, disciplina, repasos, etc.) depende de qué entendamos por aprendizaje y de otras cuestiones pedagógicas que no voy a plantear aquí. Sé, además, el rechazo explícito que generan tales cuestiones en muchos de los que, por su dedicación a la enseñanza, deberían ser, sin embargo, expertos en ellas. Pero aunque – como indican (con perdón) los pedagogos – la inmensa mayor parte del aprendizaje de un niño se produce a través del juego y la experiencia (más la reflexión sobre la misma), es evidente que en la escuela se fomenta un tipo de aprendizaje académico en el que, para tener éxito, se precisa, en efecto, de ciertos hábitos de estudio impuestos desde fuera (más que nada porque, por lo general, ese tipo de aprendizaje no es deseado ni elegido libremente por el niño). Lo que no se ve claro es que tales hábitos de estudio tengan que desarrollarse también en casa. ¿No bastan las horas de permanencia en la escuela para generarlos? Si el aprendizaje escolar (como creo que creen muchos de los que defienden las tareas en casa) es algo similar a un trabajo no muy deseado pero al que hay que aplicarse por la fuerza, lo normal es que, a no ser por una imperiosa necesidad, no se hagan “horas extras”. De otro lado, parece demostrado (Kohn, Cooper...) que, en cuanto al rendimiento académico, los deberes no sirven de nada en primaria y muy poco (o muy ambiguamente) en secundaria. En general, los países con más puntuación en informes como PISA son los que menos tiempo de deberes imponen a los niños (en muchos casos, y en primaria, ninguno, o apenas unos minutos). En cuanto a las virtudes y valores asociados a la realización de deberes (responsabilidad, autonomía...), esta correlación tampoco está asentada en experimentos y ni siquiera soporta la más pequeña reflexión. Si obligasconstantemente a alguien (¡no solo en la escuela sino también en casa!) a hacer lo que le mandas no lo conviertes en alguien más autónomo o responsable, sino más bien en alguien dependiente, irresponsable e incapaz de gestionar libremente su tiempo.

En cuanto a que los críticos a los deberes no critiquen (también) el exceso de actividades extraescolares, no sé en qué sentido esto puede ser un argumento. Los que nos oponemos a los deberes lo hacemos por motivos intrínsecos a los propios deberes. Tal vez podríamos criticar, también, el exceso de actividades extraescolares, pero esto sería cambiar de tema. Nuestra objeción a los deberesno es porque los chicos no tengan tiempo para hacerlos (porque están haciendo esas actividades extraescolares), sino porque nos parece que abonan una cierta concepción errónea del aprendizaje, tienen una nula efectividad, y ocupan el tiempo familiar y de ocio (¡precisamente aquel que los chicos y sus familias deberían poder dedicar, si así lo decidieran, a “actividades extraescolares” o a lo que les diese la gana!).

En cuanto a que los padres no tengan derecho a inmiscuirse en el trabajo de los profesores es un argumento extraño y muy difícil de sostener. No ya por aquello de que la educación sea cosa de todos, y no solo de presuntos expertos en ella (suponiendo que el docente medio lo sea), sino porque más bien parece que es el trabajo de los profesores el que pretende inmiscuirse en el ámbito familiar, exigiendo regularmente una porción del tiempo que se pasa en familia para dedicarlo a continuar con las tareas de la escuela.

Finalmente, la tesis de que los alumnos tienen que hacer solos sus tareas, y estas ser corregidas por el profesor, tal vez refleje lo que, según algunos, debería ocurrir, pero no lo que de hecho ocurre. En la práctica hay entornos familiares mucho más favorables que otros para que los niños hagan esas tareas, no solo porque padres y madres bien formados puedan motivarlos y ayudarlos (no entiendo que hay de malo en ello), sino por otros factores (disposición de espacios adecuados, recursos didácticos, etc.) que influyen también en el estudio. La desigualdad asociada a los deberes es un hecho innegable. Otro asunto es que queramos corregirla o no concentrando las tareas escolares en la escuela, que es el lugar en el que menos influencia tienen todos factores discriminatorios.

Charla de un profesor de Universidad que emocionó a su auditorio



La charla de un profesor de universidad que puso en pie a todo un auditorio

Publicado: Actualizado: 
Alfredo Corell, profesor de Inmunología de la Universidad de Valladolid (UVa), ha sido capaz. Y el vídeo de su discurso en un evento TEDx está corriendo rápidamente y cosechando unas críticas estupendas en buena parte de la comunidad educativa. ¿Su secreto? Dar muy brevemente las claves para que los docentes puedan innovar en la Universidad, un entorno que él califica de hostil para esa tarea.
La conclusión de su charla es clara: se puede innovar a contracorriente. Para eso, subraya Corell, los profesores deben tener muy en cuenta a los “cómplices imprescindibles” del proceso: los alumnos. Todo para desterrar ese modelo antiguo pero que sigue muy vigente en muchas aulas y que se caracteriza por un docente que tiene unos apuntes desde hace 20 años, que pasa por completo de los alumnos y que se limita a leer dispositivas.
“Algunos van cambiando, van entrando en vereda, aunque no tan deprisa como deberían”, explica Corell a El Huffington Post mientras relata una anécdota que le ocurrió durante un descanso de su charla. Dice que se le acercó un profesor que trabaja en un hospital gratamente sorprendido por sus planteamientos. “Le contesté: pero si estáis en el hospital. Pues resulta que allí meten a los alumnos en un aula, les sueltan la chapa y se acabó. Todo eso en vez de utilizar el hospital y los casos que se pueden ver allí como herramienta de enseñanza. Estamos atrasados”, lamenta.
"LA GENTE ES MUY CREÍDA"
Corell, que también es director del Área de Formación Permanente e Innovación Docente de la UVa, cree que el principal obstáculo para innovar en la universidad es la soberbia de muchos profesores. “En general, tienden a pensar que por ser licenciados o ingenieros ya lo tienen todo. Pero puedes saber mucha Medicina y no saber explicarla. La gente es muy creída en ese sentido. Dicen: ‘Yo soy un gran investigador o un gran arquitecto y no me tiene que enseñar nadie nada”, explica.
Subraya que buena prueba de ello es que a los cursos de formación suele ir sólo la gente más joven, mientras que los veteranos, “con más categoría”, son los más reticentes. “He llegado a escuchar a gente decir: ‘Por favor, que no nos vengan más pedagogos a dar clases”. Y dice que esa es la causa del “espíritu rancio” que inunda muchas partes de las universidades.
En contraposición a ese modelo, Corell propone en su discurso dar mucha más importancia a los alumnos. Un buen ejemplo de ello es él mismo. Cuando le propusieron dar la charla en TEDx, envió una encuesta a sus estudiantes para que le dijeran qué veían en su tarea que fuera importante contar. Las respuestas que recibió le emocionaron. “Me dijeron que ningún profesor les preguntaba ni contaba con ellos. Y que les parecía un orgullo el hecho de que para dar una charla les preguntase su opinión. Eso hace que el eje de la idea se vertebre en torno a los estudiantes, que son cómplices obligados pero que mucha gente ni los tiene en cuenta”, explica.
"¡GRACIAS, PROFESOR!"
Estas son algunas de las respuestas que recibió: “Vives lo que transmites y eso es fundamental”; “Haces de tu método algo dinámico. Te distingue tu exquisito trato al alumno. Quieres que reciba lo mejor. No darías nada que no quisiera para ti. Y, sobre todo, escuchas. De hecho, ahora mismo nos estás pidiendo opinión”.
Por eso, no es extraño que Corell se emocionase hasta las lágrimas cuando, durante su charla, dio las gracias a sus alumnos. El auditorio se puso en pie en ese momento y ovacionó al profesor, al que le costó retomar la palabra. Los comentarios de los alumnos al vídeo tampoco tienen desperdicio:
“Es acojonantemente bonito verte tan emocionado. Grande, Alfredo”; “¡Gracias Alfredo por no darte por vencido y seguir adelante con locuras como estas!”; “¡Gracias profesor y enhorabuena! ¡Eres muy grande!”; “Muchas gracias por dejar atrás la figura del profesor apático y lector de diapositivas. Demuestras que querer es poder”.
Corell dice que el secreto para innovar es simplemente tener en cuenta a los alumnos. Por ejemplo, él utiliza Twitter para generar un periódico. Si sus alumnos ven una noticia que es relevante sobre algo relacionado con su asignatura, la tuitean con un hashtag. Él captura esas etiquetas y genera a diario un periódico de inmunología en el que participan estudiantes de Madrid, Valladolid, Alicante y, en breve, de Portugal y Francia. Además, sus alumnos hacen apuntes colaborativos: los elaboran unos y otros, se los corrigen mutuamente y luego los revisa él y les da el visto bueno como apuntes del curso. Pero su idea más exitosa es lo que él llama “inmunopíldoras”, vídeos cortos de cinco o diez minutos que acumulan más de 1.200.000 de reproducciones.
En el ámbito divulgativo, anima a sus alumnos a que salgan a la calle a explicar lo que saben. “El ejemplo que les pongo es: explícale a tu abuela para qué vale ponerse una vacuna. Y entonces tienen que hacer un ejercicio muy fuerte para llevarlo a un lenguaje divulgativo. Eso lo ponemos en escena el día internacional de la inmunología. Vamos a un pub y exponemos los vídeos, la gente pregunta dudas, hacemos algún juego...”, explica.
Son los trucos de un profesor que es capaz de enamorar a sus alumnos.
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jueves, 3 de noviembre de 2016

Primera Huelga en España contra los Deberes Escolares

http://www.eldiario.es/sociedad/claves-huelga-deberes-empieza-semana_0_576042567.html

Manual para entender la primera huelga de deberes en España

La Confederación Española de Padres y Madres de Alumnos anima a las familias a que sus hijos e hijas no hagan tareas este fin de semana ni los siguientes de noviembre
Da unas directrices sobre cómo comunicarlo a los docentes y cómo actuar con los niños y niñas. También propone actividades alternativas para esos días
Francia organizó esta huelga en 2012, pero es la primera vez que en España se convoca un boicot a los deberes escolares, un tema polémico sobre el que se posicionan también los partidos
Los padres de centros concertados y públicos discrepan por los deberes
Varios niños y niñas en un aula. Foto de archivo. EFE
Una rebelión contra los deberes escolares fuera del horario lectivo. Es lo que propone la Confederación Española de Padres y Madres de Alumnos (Ceapa), mayoritaria en la escuela pública, a las familias para al menos todos los fines de semana de noviembre. El objetivo último es que los docentes se sumen a la iniciativa y no obliguen a sus alumnos y alumnas a hacer tareas, para que los padres y las madres "recuperen el tiempo familiar que les corresponde".
Es la primera vez que en España se plantea una iniciativa así, que sí tiene precedentes en otros países. En Francia tuvo mucha repercusión en 2012. Estas son las claves de "revolución" contra los deberes que empieza este fin de semana.

¿Deberes sí o no? 

La pedagogía, como en muchos temas, está dividida en este punto.  ¿Deberes sí o no? La respuesta a este debate, coincide la mayoría, no puede reducirse a blanco o negro. "No hay ningún estudio que demuestre que los deberes son garantía de éxito educativo, ni tampoco lo contrario", señala Enric Roca, profesor de Ciencias de la Educación en la Universidad Autónoma de Barcelona.
Las posturas en contra centran sus argumentos en la "desigualdad" que generan las tareas fuera del horario escolar, la "excesiva regulación del tiempo libre" como en el mundo adulto y el riesgo de que la sobrecarga de trabajo "genere rechazo hacia el aprendizaje". La propuesta de los expertos que defienden esta línea pasa por entender "los deberes" como "pequeñas tareas para que los niños vayan tomando autonomía, y no tanto cuestiones curriculares".
En el otro lado están los pedagogos y especialistas en educación que ponen en valor, con matices, los beneficios de los deberes en el "fomento de la disclipina, la organización y la responsabilidad". Expertas como María Remedios Belando, catedrática de pedagogía social en la Universidad Complutense, opina que estas tareas –siempre que no sean excesivas– pueden considerarse como "una oportunidad para generar un especio y un tiempo de colaboración y debate entre los miembros de una familia".

¿Quién convoca?

La propuesta parte de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (Ceapa), representativa de las familias de la escuela pública. Su postura es la de eliminar por completo los deberes escolares porque, consideran, generan desigualdades entre los estudiantes, no permite el descanso de los niños y niñas en sus días libres y tampoco a los padres y madres disponer de tiempo para hacer actividades con sus hijos e hijas, igualmente educativas. 
Ceapa ha hecho un calendario con alternativas para cada fin de semana de noviembre, como visitar un museo, hacer excursiones, ver una película, cocinar en familia... "Tener que dejar de visitar un museo para hacer un trabajo de un pintor para el lunes es una barbaridad y sabemos que pasa", dice José Luis Pazos, presidente del colectivo.
Desde la organización defienden la importancia de dos currículos más allá del formal: "El aprendizaje es mucho más que memorizar una serie de datos". Para que sea integral, dicen, son fundamentales también el "no formal" –lo que aprendemos que no son exigencias para titulación, por ejemplo, en unas clases de deporte– y el "informal" –las actitudes y comportamientos que se aprenden sin darse cuenta, por imitación y observación–.

Cómo gestionarlo con el colegio

Ceapa ha creado unos documentos para orientar a las familias sobre cómo gestionar la decisión y cómo tomarla teniendo en cuenta la opinión de los menores. La organización recomienda a las familias que comuniquen su postura a los tutores de los niños y niñas argumentando por qué lo hacen. "Esa conversación puede derivar en varias posiciones: que los profesores se sumen –creemos que una amplia mayoría– o que les dé igual nuestra decisión", prevé Pazos. 
Llegados a ese punto, Ceapa recomienda hablar con los niños y niñas, escucharles y fijar una posición consensuada "porque son ellos los que van a tener que ir el lunes al aula y enfrentarse con la situación". "Son personas que entienden lo que les explicamos y que pueden proponernos alternativas. No se trata de convertir a nuestros hijos e hijas en mártires de la causa ni tomar decisiones sin contar con ellos porque entonces hacemos lo mismo que criticamos", afirma Pazos, que subraya la importancia de justificar correctamente al inicio de la semana siguiente la decisión por parte de las familias con un documento escrito.
Desde la organización aseguran que, por el momento, la respuesta de las familias y de los docentes está siendo "muy positiva". "Somos conscientes de que no vamos a cambiar la sociedad en 48 horas. Plantear el escenario no significa que todo el mundo tenga que morir por la causa el primer día".

¿Por qué la huelga ahora?

"El tema está ya en la agenda y hay una cierta reflexión de que lo que está pasando en los centros está salido de madre", argumenta José Luis Pazos. La campaña en la que se enmarca esta huelga de deberes se presentó con el inicio de curso y tenía dos fases: una de concienciación y otra de acción. "Completamos la primera etapa en octubre y noviembre nos pareció, según habían ido las cosas, que era el mes de continuación. El mes de diciembre es complicado, además", explica.
La presencia del tema en los círculos educativos y no tanto ha empujado también el asunto al ámbito político. Algunos partidos, como PSOE o Ciudadanos, hablaban de la carga de los deberes en sus programas políticos. La Asamblea de Madrid aprobó a propuesta de Ciudadanos una iniciativa para empujar al Gobierno de Cristina Cifuentes (PP) a promover instrumentos que regulen el tiempo máximo que dedican a las tareas escolares los estudiantes de Primaria. Ciudadanos también registró una iniciativa en le Congreso para racionalizar estas tareas, un camino que no cuenta con el apoyo de Ceapa porque "permite institucionalizarlas, de manera que se les da un soporte legal que ahora no existe". "Es un camino equivocado porque de lo que se trata es de cambiar el modelo de enseñanza", asegura el presidente de Ceapa.

¿Se puede medir el seguimiento?

Los convocantes reconocen la "dificultad" de medir el seguimiento de la huelga de deberes. "De momento sí podemos decir que se han incrementado las llamadas y los mails pidiendo información, pero falta ver en qué se traduce en los centros".
El método para cuantificar se basará en sondeos que haga cada una de las federaciones de la confederación, pero "será complicado". "Como es una actividad que se plantea de modo personal a los padres y madres, en un mismo centro habrá un poco de todo. También familias que comulguen con los deberes o que decidan no enfrentarse a la situación", dice Pazos.

No todas las AMPAS piensan igual

No todas las conferaciones de AMPAS apoyan esta "huelga". Concapa, la que agrupa a las familias de la escuela concertada, mantiene que los deberes "son un trabajo personal e individual necesario para retener y memorizar lo que se ha visto en el aula". Este colectivo no quiere tareas a cualquier precio pese a que las defienden. "Si los profesores cumplen bien con su trabajo, los niños no tendrían en principio que necesitar ayuda en casa. Si se requiere, entonces algo falla".
La huelga también cuenta con el rechazo del sindicato docente ANPE porque, a su entender, "cuestiona la labor del profesorado y atenta contra la libertad de cátedra y el principio de autonomía pedagógica y organizativa de los centros".

Niños y niñas "agobiados", según los datos

Varios organismos internacionales, como la OMS y la OCDE, han elaborado estudios sobre los efectos de los deberes escolares en los menores cuyas conclusiones dan avisos a España. Según la Organización Mundial de la Salud,un 34% de los niños y un 25% de las niñas españolas de 11 años se sienten agobiados por los deberes. Y según aumenta la edad, el porcentaje crece con especial incidencia en las chicas. A los 15 años las alumnas que se sienten presionadas –lo que se traduce en estrés– son siete de cada diez; ellos un 60%.
La OCDE ahonda, más que en la salud, en la desigualdad y  evidencia en un informe de 2014 que los estudiantes con un mayor nivel socioeconómico emplean más tiempo para los deberes que los más desfavorecidos. Ese tiempo también depende, según la OCDE, del lugar donde vivas y del centro al que vayas: los alumnos y alumnas de institutos urbanos y privados echan más horas.
España, además, es el cuarto país de la OCDE en el que los alumnos y alumnas dedican más horas a las tareas después del horario escolar.

lunes, 10 de octubre de 2016

Blog Maestro de Escuela

http://maestroescuela2017.blogspot.com.es/2016/10/la-suma-abn.html?spref=fb

La suma ABN

Hola de nuevo, piratas matemáticos. Os presentamos cómo es la suma según el método ABN. Que nadie se preocupe, los niños están sumando y restando como toda la vida, pero está bien introducirles a esta nueva forma de operar, sobre todo en esta primera unidad en la que estamos componiendo y descomponiendo números con unidades, decenas, centenas, unidades de millar, decenas de millar. 



Sumas sin llevadas



Sumas con llevadas


viernes, 7 de octubre de 2016

Organización Mundial de la Salud y los Deberes

https://inteligenciaemocionalenninos.blogspot.com.es/2016/08/deberes-y-tareas-escolares-un-riesgo.html

Deberes y tareas escolares: un riesgo para la salud de tus hijos.

Si leyeras un informe de la OMS (Organización Mundial de la Salud) en el cual afirmaran que un porcentaje muy alto de niños que beben agua del grifo sufren enfermedades digestivas, ¿no comprarías agua embotellada? Y si te llegara un informe que determinara que los niños que juegan a un juego electrónico concreto tienen un alto riesgo de sufrir desequilibrios emocionales, ¿No se lo prohibirías a tu hijo?
Y claro, no somos padres ni madres perfectos pero sin duda nos preocupa a todos todo aquello que puede afectar a nuestros hijos. ¡Seguro!



¿Y entonces? ¿Qué pasa con los deberes y las tareas escolares que nuestros hijos traen para casa?
La noticia que es la base de este post se publicó en marzo de este año en www.elmundo.es. En el título leemos: "La OMS AVISA..." ¿Nos avisa? ¿Nos advierte? ¿De qué? Pues ni más ni menos que de un tema que pone en riesgo la salud de nuestros hijos.

"La OMS avisa: los niños españoles se sienten presionados por los deberes..." Partiendo de un estudio que conllevó miles de entrevistas a niños y niñas de 11, 13 y 15 años las conclusiones indican que en España "afirman encontrarse en esta situación el 25% de las alumnas de 11 años y el 34% de los alumnos de esta misma edad. A los 15 años, el porcentaje sube hasta el 70% en las chicas y el 60% en los chicos."

"Se quejan los niños, lo denuncian los padres, lo confirma la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) (advierte que España es uno de los países con más tareas: los alumnos hacen 6,5 horas de ejercicios a la semana), y, ahora también, habla de ello la Organización Mundial de la Salud (OMS): España tiene un problema con los deberes escolares."

De entrada nos podría parecer una anécdota, pero la conclusión es muy clara: "La OMS advierte: "El estrés relacionado con el colegio tiende a ser padecido por jóvenes con elevados niveles de presión escolar y se caracteriza por un incremento de comportamientos que ponen en riesgo la salud, más frecuentes problemas de salud (dolor de cabeza, dolor abdominal, dolor de espalda y mareos) y síntomas psicológicos, como sentirse triste, tenso o nervioso". Los elevados niveles de presión escolar están también asociados con una autopercepción de la salud más baja y peor satisfacción con la vida." Más que clara, rotundamente grave. En el mismo artículo añaden: "Javier Andrés Blumenfeld, pediatra del Hospital de El Escorial (Madrid) y miembro del Grupo de Trastorno por Déficit de Atención de la Sociedad Española de Medicina del Adolescente, recalca que los "niños españoles trabajan mucho tiempo y de una forma muy ineficaz"."Se pasan la vida memorizando cosas sin enterarse de nada. En mi consulta cada vez aparecen más niños con ansiedad respecto al colegio y niños que, por cansancio o por agotamiento, no quieren seguir estudiando. Si tenemos a los niños haciendo deberes mucho tiempo, la motivación es mínima y baja la capacidad de aprendizaje", explica."
¿Y bueno? ¿Como debemos reaccionar los padres ante estas noticias? Y no, aquí no se trata de comprar agua embotellada o de prohibir un juego, pero el problema planteado es tanto o más grave, ¿verdad?

En un post que publicamos esta misma semana se explicaba cual fue la primera decisión tomada por las autoridades educativas de Finlandia para cambiar el chip y encarar ese camino que les llevó a situarse en el primer lugar del mundo en niveles académicos: ¡Suprimir las tareas! Sí, ¡los deberes! ¿Vamos a esperar que nuestros políticos entiendan y procesen el aviso de la OMS o vamos a movernos como padres para librar