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El niño no es una botella que hay que llenar, sino un fuego que es preciso encender (Montaigne)

miércoles, 21 de junio de 2017

Los colegios se rebelan

http://politica.elpais.com/politica/2017/06/02/actualidad/1496414454_917724.html

El barrio de la Ventilla, en Madrid, está escondido. El Paseo de la Castellana, la avenida de Asturias y el parque de La Ventilla lo encajonan y aíslan del resto de la ciudad. En ambas calles, en los años 60, levantaron grandes edificios de viviendas para que, cuando uno entrase en Madrid por el norte, no viese desde la ventanilla la pobreza de La Ventilla.



Hoy sigue siendo un barrio popular y humilde. Y, desde hace unos años, está custodiado por las cuatro torres; cuatro rascacielos que se yerguen sobre las casitas de ropa tendida en la ventana y teja gastada. En el corazón del barrio, con el recreo a los pies de los rascacielos, existe un colegio llamado Centro de Formación Padre Piquer. Parece un cole de barrio más. No lo es.
De Madrid a Vilanova de Arousa, en Pontevedra, solo hay un salto. El necesario para girar en un cruce improbable desde una carretera comarcal en pleno corazón de las Rías Baixas. Tras dos curvas y un par de baches, se llega al CEIP Viñagrande-Deiro. Otra vez, desde fuera, nada especial.
Ambos, Padre Piquer y Viñagrande, son dos de los -cada vez más numerosos- centros y colegios que imparten una educación alternativa en España. ¿Aulas fijas, asignaturas y libros de textos? Eso es pasado en estos lugares.

Estos colegios no tienen asignaturas ni libros de texto. Los profesores y los alumnos se mueven entre aulas y se mezclan por edades

“Aquí trabajamos con ámbitos, no con asignaturas”. Lo explica en el laboratorio del colegio Ángel Serrano, director general del Padre Piquer, un centro que es concertado y propiedad de la Fundación Montemadrid. A él acuden alumnos a partir de 12 años, un desafío añadido en lo que a pedagogía alternativa se refiere. “Tenemos el ámbito socio-lingüístico y el matemático-científico. No tenemos asignaturas ni libros de texto, trabajamos con material digital, en grandes grupos de unos 60 alumnos y con tres o cuatro profesores. Llevamos a cabo proyectos y trabajos en los que el alumno tiene la iniciativa y el profesor le va guiando. Tienen un margen de libertad muy amplio, ellos deciden por dónde avanzan. Y encima con adolescentes, cuando lo habitual es que este tipo de metodología se implemente en educación infantil”.
Y así funciona la educación infantil en el Viñagrande, colegio público. Su director es Javier García, un joven que, hace tres años, a punto estuvo de abandonar su carrera docente. “Entré en este colegio y me encontré a profesores desmotivados y alumnos sin energía. Tenía dos opciones: o me iba o cambiábamos esto de arriba a abajo”. Y lo cambiaron.
Javier y su equipo empezaron a tirar muros y tabiques para proporcionar espacios abiertos. “Y más que tiraríamos su pudiésemos”, dice. Abandonaron los libros de texto y las asignaturas. Y mezclaron a los alumnos por edades. Los de primero y segundo trabajan juntos, igual que los de tercero y cuarto y los de quinto y sexto. En su caso, la materia de enseñanza se clasifica por contextos. Tienen cuatro: el humanístico, el literario, el matemático y el científico. “Los niños van participando en proyectos, no seguimos las lecciones de un libro. En el proyecto, además de aprender la materia, la trabajan en distintos ámbitos, hacen reportajes, la tuitean, intercambian ideas… La diferencia con lo que hacíamos hace años es abismal”.
En ambos centros la atmósfera está lejos de la que un niño de los años 80 (ni hablar si nos retrotraemos más) sentía al entrar en su colegio. Mientras cruzamos el patio del colegio Padre Piquer, podemos ver a dos niñas pintando sobre sendos caballetes mientras otros chicos juegan al tenis y, de fondo, un tercer grupo completa un mural en una pared. Un ambiente renacentista en pleno barrio popular de Madrid.


Clase de Educación Física en el Colexio Viñagrande de Vilanova de Arousa.
Clase de Educación Física en el Colexio Viñagrande de Vilanova de Arousa. 


En el Viñagrande nada parece un colegio. Las aulas son amplias, luminosas y están llenas de estímulos: libros, ordenadores, murales, pizarras, juguetes, un supermercado de plástico, fotografías, cámaras de vídeo, tablets, trípodes… Los niños se mueven de un espacio a otro, sin aparente orden ni concierto. Una profesora pasa descalza por el pasillo. “Y, sin embargo, están trabajando”, dice Javier. “Están trabajando muchísimo. Cada chaval está en un proyecto y el profesor les va orientando y ayudando. Tienen que completar los proyectos de la misma forma que antes tenían que aprenderse la lección. Solo que la forma es muy distinta”.
Echando un ojo en los alumnos se perciben niños y niñas llenos de energía, ansiosos por completar proyectos. “Sentar a un niño a las 9 de la mañana y pretender que te esté escuchando cinco horas es absurdo”. Por eso, en Viñagrande, lo primero que hacen los alumnos al llegar es una hora y media de ritmo, movimiento y gimnasia. María Castro, profesora de Educación Física, lo explica. Y en su discurso emplea términos como “sinapsis, corteza cerebral, hemisferios, reflejos primitivos, psicomotricidad…”. Y lo que María cuenta es que “un niño de 6 años es puro movimiento. O los estimulamos o los medicamos en nombre de la hiperactividad para que estén seis horas sentados en silencio”.

Las nuevas corrientes

Padre Piquer y Viñagrande aplican metodologías alternativas a las habituales en el sistema educativo español. Cumplen la ley y son sometidos a inspecciones continuas. El resultado es el mismo, los alumnos salen formados. Lo que cambia es la forma.
Carmen Pellicer, presidenta de la Fundación Trilema, define este genérico y amplio concepto de pedagogía alternativa como “hacer las cosas de manera muy flexible. Encontrar lo que motiva a los alumnos y trabajar con eso”.
Eulàlia Torras, doctora y profesora de la Universidad Internacional de Valencia, añade que “las propuestas de la educación actual no son contrarias a la educación tradicional, al contrario, las bases se encuentran en modelos de ciencias de la educación que venimos utilizando desde hace muchos años. La innovación pone énfasis en las potencialidades de las tecnologías de la información y la comunicación”.

Los centros con métodos alternativos presentan las tasas de absentismo y fracaso escolar más bajas

Existen distintas escuelas o métodos, la mayoría de ellos creados a principios del siglo pasado. Uno de los que más éxito está teniendo es el de la escuela de Waldorf, en el que la autorrealización el alumno es el objetivo prioritario. No existen asignaturas ni libros y los niños no aprenden a leer ni escribir antes de los 7 años, ya que emplean ese tiempo en jugar y desarrollarse.
La pedagogía Montessori, de origen italiano, deja libertad al niño y el profesor se convierte en observador. El método Regio Emilia, también italiano, se basa en experiencias reales y el Changemaker busca la transformación social mediante la creatividad. Hay muchos más métodos: Doman, Kumon, Amara Berri… Todos se caracterizan por diferenciarse de los métodos tradicionales y por dar mayor autonomía y libertad al alumno y al sistema de enseñanza.


Aula de enlace del Padre Piquer, donde los alumnos recién llegados a España aprenden castellano.
Aula de enlace del Padre Piquer, donde los alumnos recién llegados a España aprenden castellano. 


Explica Eulàlia Torras que, básicamente, todos los métodos responden a tres tendencias: “el conductismo, el cognitivismo y el constructivismo. El constructivismo es actualmente el que cuenta con un mayor número de modelos educativos”.

"No somos hippies"

“Hay padres que creen que aquí somos hippies. Y de hippy ya me dirás tú que tengo”, dice Javier riendo, a la entrada del Viñagrande. “Una cosa es que el alumno sea más libre aquí y otra que haga lo que quiera. No. Aquí estamos constantemente vigilando, atendiendo y supervisando a los alumnos para que rindan al máximo”.

"Algunos padres se creen que somos hippies. Es normal que desconfíen, pero los resultados están ahí".

De hecho, los métodos de evaluación del Viñagrande son más rigurosos que los de colegios tradicionales. “Les calificamos a diario. Valoramos cómo desarrollan sus proyectos y tienen notas cada día. Lo que pasa es que ponemos el foco en lo positivo, en lo que se les da bien, e intentamos potenciarlo. Realizamos informes para los padres y siempre empezamos por lo bueno, por lo que se le da bien al alumno. Para que los padres se estimulen”.
En el Padre Piquer también se han encontrado con la desconfianza de algunas familias cuando, en el año 2003, instauraron su nueva metodología de trabajo. Mónica Díaz-Masa es la coordinadora del Aula Cooperativa Multitarea del colegio. “Desde que implementamos este método, solo dos familias han sacado a sus alumnos del centro. Normalmente, las familias que desconfían de este sistema, son familias con niños de muy buenas notas, que temen que si viene a un centro así empeore su rendimiento”. Sin embargo, los datos del Padre Piquer son claros: 85% de éxito escolar (graduados) y un absentismo de solo el 0,7%, uno de los más bajos de España.
Y eso en un centro con 1.100 alumnos en el que el 77% de ellos están becados. Es decir, la mayoría procede de familias de clase media y baja y con riesgo alto de abandono escolar. Por si fuera poco, en el Padre Piquer hay niños y niñas de 34 nacionalidades distintas y ocho religiones. Todo un mosaico que, para sorpresa de muchos, funciona. “A los tres meses ya notamos un cambio bestial”, dice Ángel. “A los padres que nos muestran dudas, además de explicarles en qué consiste esto, les mostramos los datos. Y son incontestables”.
Más allá de desconfianzas u opiniones, está la ley. Todas las escuelas del territorio español deben adaptarse al sistema educativo, dependiente tanto de la administración central como de las autonómicas. Este sistema obliga a incorporar competencias básicas, tales como comunicación lingüística, matemáticas, ciencia, iniciativa, civismo, etcétera. Mientras se logren estas competencias, la ley es flexible en el cómo.
Tanto el Padre Piquer como el Viñagrande, al igual que el resto de colegios de España, reciben inspecciones períodicas y deben responder ante sus respectivas Consejerías. “Ven que nuestros sistemas están funcionando y no tienen motivos para ponernos obstáculos. La administración es favorable a ir evolucionando”, explica Javier García.

"De la misma forma que no queremos el sistema médico de hace 40 años para nuestros hijos, los padres no deberían querer su modelo de educación para sus hijos"

Una evolución que parece inevitable. El sistema de hace solo dos décadas ya no sirve para los niños del siglo XXI. “Muchos padres imaginan la educación de sus hijos tal y como fue la suya, pero al igual que no es lo mismo ir al médico hoy que hace 40 años, tampoco la educación es igual. Los sistemas de nuestros padres no responden a las necesidades de los niños de hoy”, explica Carmen Pellicer. “Los centros con metodologías innovadoras son los que están mostrando menor tasa de absentismo escolar y menor fracaso. Eso significa que están funcionando”.

viernes, 9 de junio de 2017

Nuevo calendario Escolar en Cantabria

http://www.eldiario.es/norte/cantabria/ultima-hora/Aprobado-unanimidad-calendario-Semana-Santa_0_652684939.html

Reunión de la Mesa Sectorial de Educación presidida por Ramón Ruiz


La Mesa Sectorial de Educación en Cantabria, en la que están representadas la Consejería y las organizaciones sindicales, ha aprobado este viernes por unanimidad el calendario escolar para el próximo curso 2017/2018 que, tal y como adelantó este diario,  desvincula las vacaciones de la festividad religiosa de Semana Santa y de los Carnavales.
La tradicional semana de descanso de la que disfrutan los estudiantes tras Jueves Santo y Viernes Santo -que seguirán siendo festivos- se traslada a la primera semana de mayo, mientras que las vacaciones de Carnavales, que caen a principios de febrero, se posponen a finales de ese mismo mes.

Con estos cambios, el departamento que dirige el socialista Ramón Ruiz da un paso más para consolidar el nuevo modelo puesto en marcha este curso y fijar cinco bimestres homogéneos entre los cuales se intercala una semana de descanso. El objetivo es "racionalizar los tiempos escolares" para "mejorar el bienestar físico y emocional de los alumnos", según ha reiterado el titular de Educación. 
Visiblemente satisfechos, tras la reunión el consejero y los representantes de los sindicatos han comparecido en rueda de prensa para dar cuenta del acuerdo que, como contrapunto, no recoge la demanda de los padres de acabar con la reducción de jornada en septiembre y junio, de modo que en estos dos meses los alumnos de Infantil y Primaria mantendrán las tres horas y media lectivas y saldrán a las 12.30 horas. Quienes sí verán aumentada su jornada serán los estudiantes de ciclos superiores -ESO y Bachillerato-.
La Federación de Padres y Madres (FAPA Cantabria) ha venido reclamando con insistencia a la Consejería que cumpla el acuerdo alcanzado el año pasado para que la jornada escolar tenga el mismo horario a lo largo de todo el curso y en todos los niveles educativos, favoreciendo con ello la conciliación de las familias.
Ramón Ruiz ha justificado su negativa alegando que después de "un verano largo de desconexión" es partidario de ir "acostumbrando poco a poco, de forma progresiva", a los niños a los ritmos escolares. Además, tal y como también han enfatizado los sindicatos, esa reducción de horas solo es para los estudiantes y no para los profesores, que durante esos dos meses ahondan en la programación educativa y reflexionan sobre el modelo de centro.
Igualmente, el consejero ha apuntado que la tasa de interinidad es "muy alta" y, en este sentido, ha sostenido que esa reducción de horas en septiembre es "buena" para que el profesorado se vaya conociendo entre sí y haya "trabajo de coordinación". "Es un mes muy importante para elementos de programación", ha incidido Ruiz. 
Por otro lado, siguiendo las recomendaciones del informe elaborado por el Consejo Escolar, la Mesa Sectorial también ha acordado reducir de cinco a cuatro el número de evaluaciones para evitar la "sobrecarga" que ello producía. En concreto, se elimina la evaluación de febrero.
Así, la primera se llevará a cabo coincidiendo con el primer periodo de descanso, que es en la primera semana de noviembre. A diferencia del resto, será cualitativa y servirá como "un primer diagnóstico" para detectar y poner en conocimiento de las familias las dificultades que pueda presentar el alumnado y tomar las medidas de desdoble o refuerzo que sean oportunas. 

El calendario

De este modo, los estudiantes cántabros tendrán a lo largo del curso cuatro descansos de una semana. El primero, entre el 30 de octubre y el 5 de noviembre; el segundo, en Navidad -del 23 de diciembre al 7 de enero-; el tercero, del 22 al 27 de febrero y, finalmente, del 30 de abril al 4 de mayo. Sí se mantienen como festivos Jueves Santo y Viernes Santo, además del resto de fiestas habituales.
El comienzo del curso será el 7 de septiembre para Educación Infantil y Primaria; el día 12 para los alumnos de ESO y el 14 para Bachillerato. Y concluirá los días 22, 26 y 29 de junio, respectivamente, para cada ciclo.

Satisfacción entre los sindicatos

En la rueda de prensa, los portavoces de los cuatro sindicatos representados en la Mesa Sectorial -STEC, ANPE, CCOO y UGT- han mostrado su "satisfacción" por el acuerdo alcanzado y han coincidido en agradecer a la Consejería su disposición al "diálogo" en un proceso de negociación que han tachado de "impecable".
En esta línea, han recordado que el calendario mantiene los 175 días lectivos y han insistido en que "esta estructura racional y equilibrada redunda en una mejora del aprendizaje del alumnado".  
"Nos tenemos que felicitar. Ha triunfado el diálogo, el consenso y la pedagoía", ha resumido Conchi Sánchez, portavoz de CCOO.

martes, 6 de junio de 2017

Bibliotecas infantiles por el mundo

https://www.elesapiens.com/blog/las-bibliotecas-infantiles-mas-sorprendentes-del-mundo/


Las bibliotecas infantiles más sorprendentes del mundo

Como nos cuenta Amanda Lonergan – una escritora infantil- en su blog, “hoy las bibliotecas tienen que competir con videojuegos, escaladas, combate con láser, centros científicos, mundos de Harry Potter y Peppa Pig”. Los niños deberían querer ir a las bibliotecas una y más veces, pero ¿cómo pueden evitar estos espacios ser aburridos y redundantes?
Presentamos la selección de Bibliotecas Infantiles de Elesapiens, inspiradores espacios que han conseguido crear una nueva relación entre los libros y los niños.

My Tree House Library, Singapur


Ubicada en el sótano de la Biblioteca Nacional de Singapur, My Tree House (Mi Casa en el Árbol) es la primera biblioteca ecológica para niños del mundo. Esto significa que se ha construido sólo con materiales reciclables, incluyendo 3000 botellas de plástico reciclado recogidas en las escuelas públicas. Estas botellas simulan la copa del árbol al tiempo que cumplen la función de la lámpara.

La Biblioteca de Muyinga, Burundi

Diseñada por BC Architects, esta biblioteca forma parte de una futura escuela de inserción para niños sordos. Construida con materiales de origen local como madera, bloques de barro o cuerda, la biblioteca incluye una increíble hamaca hecha a mano donde los niños pueden leer y dejar que su imaginación vuele.

Librería de la Escuela de la Fundación Stephen Perse, Saffron Walden, RU

La Fundación Stephen Rerse quería crear un espacio de aprendizaje innovador específicamente para la lectura y la narración de cuentos. El diseño está inspirado en libros, letras y palabras de gran tamaño, e incluye el “Árbol del Conocimiento”, un espacio multifuncional que integra tecnologías interactivas.

Biblioteca de Brentwood, Tennessee, EEUU

Un increíble mundo de fantasía da la bienvenida a los visitantes de la zona infantil de la Biblioteca Brentwood. Libros de gran tamaño, árboles enrraizados y un montón de rincones acogedores y llenos de sorpresas donde los niños pueden perderse mientras disfrutan de la lectura.

Biblioteca Pública de Hjørring, Dinamarca

Bosch & Fjord son los diseñadores de esta biblioteca en la que han creado esta interesante estructura de espacios conectados a través de una larga cinta roja que atraviesa las diferentes áreas. El concepto de esta biblioteca busca fomentar el juego, las sorpresas y sobre todo ser un lugar para estar.

Biblioteca de Soneva Kiri, Isla de Koh Kood, Tailandia

La Biblioteca Soneva Kiri es el país de maravillas para niños en los árboles. Como parte de un complejo hotelero en la isla Koh Kood, este espacio ha sido construido principalmente con bambú y ofrece experiencias significativas basadas en la ecología, el entretenimiento y la educación para niños.

Librería Poplar, Beijin

Diseñado por Sako Architects, Poplar es más bien una librería y no una biblioteca, pero su diseño es tan fascinante que no hemos podido resistir la tentación de incluirla en nuestra selección.
El espacio se compone de una sala de eventos en el primer piso y la tienda de libros en el segundo piso, ambos conectados con cintas multicolores que corren a través de las diferentes áreas y crean espacios que fomentan la curiosidad de los niños.